Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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domingo, 17 de julio de 2016

Canícula: ODAS, de Horacio

 
 
Fuente de Bandusia,
más límpida que el vidrio,
que mereces vino dulce y flores,
recibirás mañana la ofrenda de un cabrito
cuya frente abultada
–ya le apuntan los cuernos–
promete amor y riñas: mas en vano,
porque el retoño de la grey lasciva
ha de teñir con su sangre escarlata
tus frías aguas.
La estación implacable de Canícula ardiente
no te atañe: tú ofreces
frescor amable a los toros que el arado
fatigó, y al errante ganado.
Y has de ser una de las fuentes ilustres,
porque yo
canto a la encina plantada en las rocas huecas
de donde surgen tus aguas cantarinas.
 
 
Quinto Horacio Flaco: Quintus Horatius Flaccus (Pieta latino, 65 a. de C.-8 a. de C.)

lunes, 29 de junio de 2015

Circe: ODAS, de Horacio

"... evitarás el ardiente fuego de la Canícula, y con la lira de Teos ensalzarás a Penélope y la artificiosa Circe."
 
Libro primero
 
Oda XVII. A Tindaris
 
El veloz Fauno suele trocar el Liceo por mi amena Lucretila, y defiende del ardor estival y las lluvias huracanadas a mis cabras, que, desviándose de sus mal olientes maridos, recorren impunemente el apacible bosque tras el dulce madroño y el tomillo.
 
Los cabritos no temen a las verdes culebras ni a los rapaces lobos, cuando el dios, ¡oh Tíndaris!, hace resonar su dulcísima avena por los valles y rocas sembradas en la pendiente del Ústica.
 
Los dioses me protegen, mi piedad y mis cantos son adeptos a los dioses. Aquí la abundancia, enriquecida con los frutos del campo, derramará en profusión para ti los dones de su cuerno fecundo.
 
Aquí, en el sombrío valle, evitarás el ardiente fuego de la Canícula, y con la lira del cantor de Teos ensalzarás a Penélope y la artificiosa Circe, enamoradas las dos del gran Ulises.
 
Aquí, a la sombra, colmarás los vasos del inocente vino de Lesbos, sin temor de que el hijo de Sémele, unido con Marte, nos impulse a peligrosas reyertas, ni recelar que el protervo Ciro, abusando de tu debilidad, ponga en ti sus manos insolentes y te quite la guirnalda de los cabellos y rompa el vestido que cela tus encantos.


Quinto Horacio Flaco: Quintus Horatius Flaccus (Poeta latino, 65 a. de C.-8 a. de C.)
 
La ilustración corresponde a las ruinas de Tindaris en Sicilia, Italia.