Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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viernes, 29 de diciembre de 2023

Diciembre: LOS DIARIOS DE FRANZ KAFKA, 29 de diciembre


(29 de diciembre de 1911)

Las dificultades en la terminación de un ensayo, por pequeño que sea, no se deben a que nuestro sentimiento exige para el final de la obra un fuego, que el auténtico contenido no ha sido capaz de producir hasta ahora, sino que más bien nacen de que incluso el más pequeño trabajo del autor exige en sí mismo una autosatisfacción y un abandono a sí mismo, a partir del cual resulta difícil salir al aire del día sin una fuerte decisión y un aliciente externo, de forma que antes de que el trabajo quede finalizado, uno huye llevado por la intranquilidad, de forma que el final ha de ser acabado prácticamente desde fuera y con las manos, que no sólo trabajan, sino que también han de agarrarse.
   
Franz Kafka (Escritor checo en lengua alemana, 1883-1924).

miércoles, 9 de marzo de 2022

Día de reyes: EL DESAPARECIDO (América), de Franz Kafka

"... con los efectos en la escena, con el avance intermitente de los tres Reyes Magos, con el relucir de la Estrella..."

(Fragmento del capítulo II: El tío)

Era un invento reciente, pero a Karl le recordaba muy vivamente los Autos de la Natividad que en su ciudad, en el mercadillo de Navidad, se mostraban ante los atónitos niños. También Karl los había presenciado, bien abrigado con su ropa de invierno, y había comparado ininterrumpidamente los giros de la manivela, que ejecutaba un anciano, con los efectos en la escena, con el avance intermitente de los tres Reyes Magos, con el relucir de la Estrella y con la vida cohibida en el establo sagrado. Y siempre le parecía como si su madre, que permanecía detrás de él, no siguiese los acontecimientos con la suficiente atención, él la había atraído hacia sí hasta sentirla a su espalda y le había mostrado con ruidosas exclamaciones las apariciones más ocultas, por ejemplo la de un conejillo que en la hierba de delante levantaba sus patitas y se disponía a salir corriendo, hasta que la madre le tapó la boca y probablemente cayó en su anterior apatía.

Franz Kafka (Checo fallecido en Austria, 1883-1924).

martes, 26 de enero de 2021

Enero: NO SOY UNA LUZ, de Franz Kafka


 ... Por añadidura, desde hace una semana duermo como si estuviera de guardia; me despierto sobresaltado a cada instante. Los dolores de cabeza se han convertido ya en un fenómeno regular y otros nerviosismos menores y cambiantes tampoco dejan de actuar sobre mí. En resumidas cuentas: dejo de escribir por entero y me dedicaré a descansar de momento durante una semana, pero en realidad quizás llegue a hacerlo más tiempo. Ayer por la noche ya dejé de escribir, y de inmediato he gozado de un sueño incomparablemente mejor.

Carta a Felice. Praga, domingo 26 de enero de 1913.


Franz Kafka (Escritor checo en lengua alemana, 1883-1924).

jueves, 5 de septiembre de 2019

Tu boca: CARTAS A MILENA, de Franz Kafka

"Me limito a vagar entre líneas, a la luz de tus ojos, en el aliento de tu boca, como en un bello día de felicidad."
 
(Fragmentos)
Martes

No sé qué escribir. Me limito a vagar entre las líneas, a la luz de tus ojos, en el aliento de tu boca, como en un bello día de felicidad. No sé cómo abarcar toda esta dicha en palabras, ojos, manos y este corazón. No sé cómo abarcar la felicidad de tenerte aquí, la alegría de que me pertenezcas. No solo te amo a ti. Es más lo que amo: amo la existencia que tú me otorgas.
 
Lunes por la tarde

Yo te quiero como el mar desea a un diminuto guijarro hundido en sus profundidades. De igual manera te envuelve mi amor. Y ojalá yo sea para ti ese guijarro. Amo al mundo entero y a ese mundo pertenecen también tus hombros y tu rostro sobre mí en el bosque y ese descansar mío sobre tu pecho casi desnudo.
 
Martes

Antes de conocerte creía no poder soportar la vida, no poder soportar a los hombres Y eso me avergonzaba. Pero tú Milena me confirmas ahora que no era la vida lo que me parecía insoportable. Hoy me bastan unas pocas líneas tuyas, dos líneas, una sola palabra. Lo único cierto es que lejos de ti no puedo vivir.

Miércoles

No deseo otra cosa que hundir mi rostro en tu regazo, sentir tu mano sobre mi cabeza y permanecer así hasta la eternidad.
 
 
Franz Kafka (Escritor checo en lengua alemana, 1883-1924).
 
La ilustración corresponde a una fotografía de Milena Jesenská, destinataria de las cartas de Franz Kafka.
(Traducido al español por Nélida Mendilaharzu de Machain).

viernes, 30 de noviembre de 2012

De los diarios de Franz Kafka: 30 de noviembre


(30 de Noviembre de 1914; mientras escribía El proceso)

«No puedo seguir escribiendo. He llegado al límite definitivo en el que tendré que permanecer otra vez muchos años, luego comenzaré, a lo mejor, otra historia, que probablemente también quedará inconclusa. Este destino me persigue. También estoy frío y confuso, sólo me ha quedado el amor senil a la completa tranquilidad. Y como un animal cualquiera apartado del hombre vuelvo a balancear el cuello y quisiera intentar conseguir de nuevo a F durante el tiempo intermedio. Realmente lo volveré a intentar, si las náuseas que me causo a mí mismo no me lo impiden»

Franz Kafka (Escritor checo en lengua alemana, 1883-1924)

domingo, 27 de mayo de 2012

Cincuenta mil visitantes


Ayer sábado al entrar al blog me encontré con que recién acababa de rebasar las cincuenta mil visitas. Fue muy gratificante porque además de la cifra aconteció justo en la víspera de mi cumpleaños, que es hoy. Nací, pues, el mismo día que Dashiell Hammett y que varios vampiros del cine, como el londinense Christopher Lee, tantas veces Drácula en aquellas películas de la legendaria productora británica Hammer, especializada en el género del horror, y de Vincent Price, nacido en esta fecha, en 1911, en St. Louis, Missouri. Curiosamente, en dichas películas el personaje del doctor Van Helsing, el implacable cazavampiros, fue caracterizado con frecuencia por Peter Cushing, que nació un 26 de mayo y quien, por cierto, en repetidas ocasiones también interpretó al barón Frankenstein. Tanto Price como Cushing fallecieron en 1993 y 1994, respectivamente, pero Christopher Lee -hoy cumple noventa años-, no sólo se mantiene con vida sino activo, hace poco tuvo a su cargo el personaje del anciano y bondadoso librero en Hugo.

Entre los seguidores que se han registrado en el blog en fecha reciente, anoto a Marta Alicia Pereyra, de Morteros en Córdoba, Argentina, y a las mexicanas Myriam Muñiz, comunicóloga de Monterrey, Nuevo León, y Abigail Jiménez, abogada de Chihuahua. Aprovecho para agradecerles su interés en lo que escribo y a la vez para disculpar el hecho de no haberlo expresado con anterioridad. De veras, muchas gracias por detenerse en Mitos y Reincidencias.

Por último y para justificar los intereses literarios que compartimos, consignaré de manera anecdótica que Franz Kafka anotó en su diario el 27 de mayo de 1914, el hecho de que se había quedado a solas con su padre y se preguntaba si tendría deseos de jugar a las cartas, que en alemán se dice Karten. Como coincidía con la inicial de su apellido, admitía sobre la letra K: "La encuentro odiosa, se me opone y, sin embargo, es muy característica de mí". Tanto que varios de los personajes creados por él llevan esa letra en su nombre o apellido, como Klamm, en El castillo, y Josef K, en El proceso, a quien se va a referir a lo largo de la novela solamente como K. Otros protagonistas de sus obras son Kieman, Kosel, Krummholz, Kalmus, Karo, además de Karl Rossman en América. Hay quienes consideran que la escritura de Kafka tiene una poderosa actividad anagramática y que, según asegura Gerard Haddad, en lo que llama El tormento del nombre propio:  "El destino de un hombre está escrito en las letras de su propio nombre". En contraste, Milan Kunde- ra expresaba su desacuerdo con las interpretaciones que se han hecho de la obra kafkiana en lo que llama la kafkalogización. Siempre interesante, Franz Kafka nunca dejará de originar polémica.
 
Jules Etienne