Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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domingo, 21 de agosto de 2016

Agosto: LEJOS, de Constantino Cavafis



Quisiera este recuerdo decirlo...
Pero de tal modo se ha borrado... como que nada queda
porque lejos, en los primeros años de mi adolescencia yace.
Una piel como hecha de jazmín...
Aquel atardecer de agosto -¿era agosto...?-
Apenas me recuerdo ya de los ojos; eran, creo, azules...
Ah sí, azules: un azul de zafiro.
 
 
Constantino Cavafis (Grecia, 1863-1933).
 
(Traducido del griego por Miguel Castillo Didier).

martes, 6 de noviembre de 2012

Páginas ajenas: VELAS, de Constantino Cavafis


Los días futuros se yerguen ante nosotros
como una hilera de pequeñas velas encendidas,
iluminadas, tibias, vivas.

Quedan atrás los días pasados:
una triste línea de velas consumidas;
aún humean las más cercanas.
Velas frías, derretidas, deformes.
No las quiero ver, me entristecen sus formas
y me aflije el recuerdo de su primera luz.
Veo hacia adelante, a mis velas encendidas.
No quiero tornar al pasado,
no quiero estremecerme al verlo.

Qué rápido se alarga la línea sombría;
cuán pronto se multiplican las velas extintas.


Constantino Cavafis (Grecia, 1863-1933)

Cavafis escribió este poema en agosto de 1893 con el título de Años fugaces.
Luego de su publicación los lectores prefirieron denominarlo Velas
y a él se le conoció desde entonces como "el poeta de las velas". 

(Traducido del griego por Cayetano Cantú)

martes, 28 de junio de 2011

Páginas ajenas: ÍTACA, de Constantino Cavafis


Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca,
ruega que el camino sea largo
y rico en aventuras y descubrimientos.
No temas a lestrigones, a cíclopes o al fiero Poseidón;
no los encontrarás en tu camino
si mantienes en alto tu ideal,
si tu cuerpo y alma se conservan puros.
Nunca verás los lestrigones, los cíclopes o a Poseidón,
si de ti no provienen,
si tu alma no los imagina.

Ruega que tu camino sea largo,
que sean muchas las mañanas de verano,
cuando, con placer, llegues a puertos
que descubras por primera vez.
Ancla en mercados fenicios y compra cosas bellas:
madreperla, coral, ámbar, ébano
y voluptuosos perfumes de todas clases.
Compra todos los aromas sensuales que puedas;
ve a las ciudades egipcias y aprende de los sabios.

Siempre ten a Ítaca en tu mente;
llegar allí es tu meta; pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure mucho,
mejor anclar cuando estés viejo.
Pleno con la experiencia del viaje
no esperes la riqueza de Ítaca.
Ítaca te ha dado un bello viaje.
Sin ella nunca lo hubieras emprendido;
pero no tiene más que ofrecerte,
y si la encuentras pobre, Ítaca no te defraudó.

Un bello candil arde y brilla,
cada flama produce una pasión lasciva,
un lujurioso impulso.

El cuarto, sólo iluminado
por esa luz tibia del candil,
produce un calor sensual
que no es para cuerpos tímidos.


Contantino Cavafis (Grecia, 1863-1933)

(Traducido del griego por Cayetano Cantú).

sábado, 31 de julio de 2010

Julio: PERMANECE UNA IMAGEN, de Constantino Cavafis

"En un rincón de la taberna (...) en el ardor de un divino mes de julio."

Sería la una de la noche
o la una y media acaso

En un rincón de la taberna,
tras el tabique de madera.
Los dos tan sólo en el lugar vacío.
Una lámpara de petróleo vagamente lo iluminaba.
Dormía el sirviente a la puerta la fatiga de la vigilia.

Nadie podría vernos. Aunque ahora
la pasión era tan intensa
que la prudencia desbordaba.

Entreabrimos nuestros vestidos, ya muy escasos en el ardor
de un divino mes de julio.

Cuerpo gozado en la levedad
de las ropas entreabiertas.
Desnudez breve de la carne, cuya imagen ha atravesado
veintiséis años y ahora acude y permanece en el poema.


Constantino Cavafis (Grecia, 1863-1933).
 
(Traducido del griego por José Ángel Valente).