Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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miércoles, 27 de enero de 2021

Enero: LA MUSA VENAL, de Charles Baudelaire


Tú que amas los palacios, oh musa de mi vida,
¿Tendrás, cuando el Bóreas*, sea el dueño de Enero,
Mientras cae la nieve en tediosas veladas,
Para caldear tus pies violáceos, un tizón?

¿Reanimarás acaso tus espaldas marmóreas
En los nocturnos rayos que filtran los postigos?
¿Socorrerás tu bolsa y tu garganta exangües
Con el oro que esplende en la bóveda azul?

Debes, para ganar tu pan de cada noche,
Agitar como niño de coro el incensario
Y salmodiar Te Deums en los que apenas crees,

Reiterando tus gracias, como hambriento payaso
Y tu risa velada por lágrimas secretas,
Para ver cómo estalla la vulgar carcajada.


Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867)

* Dios que personificaba el viento del Norte en la mitología griega.

(Traducido al español por Antonio Martínez Sarrión)

lunes, 6 de mayo de 2019

Tu boca: LAS FLORES DEL MAL, de Charles Baudelaire


XXVIII

La serpiente que danza

¡Cómo me agrada ver, querida indolente,
De tu cuerpo tan bello,
Como una estofa vacilante,
Reverberar la piel!

Sobre tu cabellera profunda,
De acres perfumes,
Mar oloroso y vagabundo
De olas azules y sombrías,

Cual navío que se despierta
Al viento matutino,
Mi alma soñadora apareja
Para un horizonte lejano.

Tus ojos, en los que no se revela
Nada dulce ni amargo,
Son dos joyas frías en las que se mezcla
El oro con el hierro.

Al verte marchar cadenciosa,
Bella en tu abandono,
Se diría una sierpe que danza
En el extremo de un bastón.

Bajo el fardo de tu pereza
Tu cabeza de niño
Se balancea con la molicie
De un joven elefante.

Y tu cuerpo se inclina y se estira
Cual un fino navío
Que rola bordeando y sumerge
Sus vergas en el agua.

Como un oleaje engrosado por la fusión
De los glaciares rugientes,
Cuando el agua de tu boca sube
Al borde de tus dientes,

Yo creo beber un vino de Bohemia
Amargo y vencedor,
¡Un cielo líquido que esparce
Estrellas en mi corazón!


Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867).

(Traducido del francés por E. M. S. Danero).

viernes, 22 de septiembre de 2017

Eclipse: EL SPLEEN DE PARÍS, de Charles Baudelaire

"Es algo crepuscular, azulado y rosáceo; un sueño de voluptuosidad durante un eclipse."

La estancia doble
 
(Fragmento)

Un cuarto que se parece a una fantasía, una habitación verdaderamente espiritual, cuya atmósfera estancada está ligeramente coloreada de rosa y azul.
 
Allí el alma toma un baño de pereza, aromatizado por el pesar y el deseo. Es algo crepuscular, azulado y rosáceo; un sueño de voluptuosidad durante un eclipse.
 
Los muebles tienen formas alargadas, abatidas, lánguidas. Los muebles parecen soñar; se diría que están dotados de una vida de sonámbulos como el vegetal y el mineral. Las telas hablan una lengua muda, como las flores, como los cielos, como los soles que declinan.
 
En las paredes, ninguna abominación artística. En relación con el sueño puro, con la impresión no analizada, el arte definido, el arte positivo es una blasfemia. Todo aquí tiene la suficiente limpidez y la deliciosa oscuridad de la armonía.
 
Una fragancia infinitesimal, exquisitamente elegida, a la que se mezcla una ligerísima humedad, navega en esta atmósfera, donde el adormilado espíritu es mecido por sensaciones de invernadero.
 
Abundante, la muselina llueve delante de las ventanas y ante el lecho; se explaya en cascadas de nieve. En el lecho está acostado el ídolo, la soberana de los sueños. ¿Pero cómo es que está aquí? ¿Quién la trajo? ¿Qué mágico poder la instaló en este trono de ensueño y voluptuosidad? ¡Qué importa! ¡Aquí está! ¡La reconozco!
 
Aquí esos ojos cuya llama atraviesa el crepúsculo; esos sutiles y terribles ojos que reconozco por su pavorosa malicia. Atraen, subyugan, devoran la mirada del imprudente que los contempla. A menudo estudio esas estrellas negras, que demandan curiosidad y admiración.
 
 
Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867).
 
(Traducido al español por Enrique Díez Canedo).

lunes, 30 de enero de 2017

Carnaval: LAS FLORES DEL MAL, de Charles Baudelaire

"... sobre su frente de esqueleto, una diadema horrible con sensación de carnaval."

LXXI. Un grabado fantástico

Este singular espectro lleva por atavío completo
grotesca sobre su frente de esqueleto,
una diadema horrible con sensación de carnaval.
Sin espuelas, sin fuete, a su caballo agota brutal,
Fantasma como él, rocín apocalíptico,
Que babea por el hocico como un epiléptico.
A través del espacio desaparecen los dos,
Y el infinito pisotean al galope con cascos atrevidos.
El jinete blande un sable que resplandece y descuella
Sobre la multitud sin nombre que su montura atropella,
Y recorre como príncipe por su dominio transmonte,
El cementerio inmenso y frío, sin horizonte,
Donde yacen, bajo un sol blanco y opaco de luz ambigua,
Los pueblos de la historia moderna y antigua.
 
(Un gravure fantastique
Ce spectre singulier n’a pour toute toilette,
Grotesquement campé sur son front de squelette,
Q’un diadème affreux sentant le carnaval.
Sans éperons, sans fouet, il essouffle un cheval,
Fantôme comme lui; rosse apocalyptique,
Qui bave des naseaux comme un épileptique.
Au travers de l’espace ils s’enfoncent tous deux,
Et foulent l’infini d’un sabot hasardeux.
Le cavalier promène un sabre qui flamboie
Sur les foules sans nom que sa monture broie,
Et parcourt, comme un prince inspectant sa maison,
Le cimétiere immense et froid, sans horizon,
Où gisent, aux lueurs d’un soleil blanc et terne,
Les peuples de l’histoire ancienne et moderne.)

 

Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867).
 
(Traducido del francés por Jules Etienne)
 
 
 
Este poema lo inspiró el grabado La muerte en un pálido caballo (Death in a Pale Horse, 1775), de John Hamilton Mortimer.

jueves, 11 de agosto de 2016

Canícula: LAS FLORES DEL MAL, de Charles Baudelaire


"Estación de ensueño, en que la Musa se engancha durante un día entero al badajo de una campana."

IX

(Fragmento)
 
Era, sobre todo, en verano, cuando los plomos de los techados se fundían
Cuando aquellos grandes muros ennegrecidos en tristeza abundaban,
Cuando la canícula o el brumoso otoño,
Irradiaban los cielos con su fuego monótono,
Y hacían adormecer, en los esbeltos torreones,
Los vocingleros gavilanes, terror de los blancos pichones;
Estación de ensueño, en que la Musa se engancha
Durante un día entero al badajo de una campana;
Donde la Melancolía, al mediodía, cuando todo duerme,
El mentón en la mano, al fondo del corredor,
-La pupila más negra y más azul que la de la Religiosa
De la que cada uno sabe la historia obscena y dolorosa-,
Arrastra un pie fatigado por precoces molestias,
Y su frente humedece aún la languidez de sus noches.
 

Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867).

sábado, 31 de mayo de 2014

Espejos (30): LA MUERTE DE LOS AMANTES, de Charles Baudelaire

"Y más tarde un Ángel, entreabriendo las puertas, acudirá para reanimar, fiel y jubiloso, los espejos empañados..."

Tendremos lechos llenos de olores tenues,
Divanes profundos como tumbas,
Y extrañas flores sobre vasares,
Abiertas para nosotros bajo cielos más hermosos. 

Aprovechando a porfía sus calores postreros,
Nuestros dos corazones serán dos grandes antorchas,
Que reflejarán sus dobles destellos
En nuestros dos espíritus, estos espejos gemelos. 

Una tarde hecha de rosa y de azul rústico,
Cambiaremos nosotros un destello único,
Cual un largo sollozo preñado de adioses; 

Y más tarde un Ángel, entreabriendo las puertas,
Acudirá para reanimar, fiel y jubiloso,
Los espejos empañados y las antorchas muertas.
 
 
Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867) 

domingo, 26 de mayo de 2013

El cumpleaños de los vampiros

 
El 26 de mayo de 1897 apareció en Inglaterra la primera edición de Drácula, escrita por Bram Stoker y publicada por Archibald Constable and Company. Si bien existían varios precedentes como era el caso del cuento El vampiro, de John William Polidori, publicado en 1819, la novela Carmilla, de Sheridan Le Fanu –irlandés al igual que Stoker-, La muerta enamorada, de Téophile Gautier, y La dama pálida, también conocida en español como La hermosa vampirizada, que Alexandre Dumas había incluido en su volumen de relatos Los mil y un fantasmas, entre los más destacados, fue la novela de Stoker la que se erigió como el gran clásico del género y arquetipo que dio origen a una de las vertientes más exitosas del género de horror en la historia del cine. Esta misma fecha acabaría por establecer una serie de curiosas coincidencias ya que tres de los actores de habla inglesa más emblemáticos del vampirismo, nacieron entre el 26 y el 27 de mayo: Cristopher Lee, Vincent Price y Peter Cushing.

Como si esta efeméride no fuera suficiente, se afirma que el poema más antiguo en el que se hace mención de un vampiro fue escrito por el alemán Heinrich August Ossenfelder y publicado por primera vez en la revista Der Natursforcher (El naturalista), el 25 de mayo de 1748:

 Mi querida y joven doncella se alza
Inflexible, rápida y firme
En todos los viejos arcanos
De una madre siempre verdadera;
Como en los vampiros inmortales,

La gente de estos portales
Cree con la fe de los mercenarios.
Pero mi Christine derrocha su tiempo,
Y desgasta de mi amor su lamento,
Hasta que yo mismo, vengado,
Brinde a la salud del vampiro
En la pálida copa de los reptiles.

Y cómo al dormir eres delicada
Hasta ti llegaré arrastrándome,
Y la sangre de tu vida será drenada.
Así podrías en vano temblar
Pues en la penumbra he de besarte,
Y sobre el umbral de la muerte
Cruzarás con espanto,
Envuelta en mis fríos brazos.
Por último te preguntaré,
Oponiendo este mundo que se abre
¿Cuáles son los encantos de tu madre?
 
También Charles Baudelaire escribió un poema titulado precisamente El vampiro, y que principia: "Tú que, como una cuchillada;/ Entraste en mi dolorido corazón./ Tú que, como un repugnante tropel/ De demonios, viniste loca y adornada,/ Para hacer de mi espíritu humillado/ Tu lecho y tu dominio." Para culminar en su última estrofa: "Si de su dominio/ Te libraron nuestros esfuerzos,/ Tus besos resucitarían/ El cadáver de tu vampiro." (Traducción de María Fasce)
 
Resulta de lo más significativo que James Joyce también tenga un lugar para el vampiro en su célebre Ulises:
 
"Ojeada de soslayo a mi sombrero de Hamlet. ¿Si estuviera repentinamente desnudo aquí tal como estoy sentado? No lo estoy. Por las arenas de todo el mundo, seguida por la espada llameante del sol, hacia el oeste, emigrando a tierras del lubrican. Ella camina penosamente, jorra, remolca, arrastra, tresna su carga. Una marea hespénda, lunaria, en su estela. Mareas, minadinsuladas, dentro de ella, sangre no mía, oinopa ponton, mar vinoscuro. He aquí la esclava de la luna. En sueños la mojadura da la señal, le manda levantarse. Lecho nupcial, lecho de parto, lecho de muerte, fantasvelado. Omnis caro ad te veniet. Él viene, pálido vampiro, a través de los ojos de la tormenta, sus velas de murciélago ensangrentando el mar, boca al beso de su boca."

Regresando a la novela de Stoker. El personaje de Jonathan Harker, quien se erige como el hilo conductor del relato, sobre todo a través de las páginas de su diario, tiene que viajar a la región rumana de Transilvania, donde se encuentra el castillo del conde Drácula. De ahí se deriva que se haya establecido una similitud entre su vampiro ficticio y el personaje real, el príncipe Vlad de la casa Draculesti -de ahí el patronímico Drácula-, famoso por su crueldad que le mereció el mote de "el empalador", ya que acostumbraba a clavar a su víctimas en una estaca. Es en el tercer capítulo de la novela en el que se hace una primera referencia: "¿Quién fue sino uno de mi propia raza que bajo el nombre de Voivode cruzó el Danubio y batió a los turcos en su propia tierra? ¡Este era indudablemente un Drácula!" Misma que más tarde será ampliada en voz del doctor Van Helsing en el capítulo 18:
 
"Así, cuando encontremos el lugar en que habita ese hombre del pasado, podemos hacer que permanezca en su féretro y destruirlo, si empleamos todos nuestros conocimientos al respecto. Pero es inteligente. Le pedí a mi amigo Arminius, de la Universidad de Budapest, que me diera informes para establecer su ficha y, por todos los medios a su disposición, me comunicó lo que sabía. En realidad, debía tratarse del Voivo de Drácula que obtuvo su nobleza luchando contra los turcos, sobre el gran río que se encuentra en la frontera misma de las tierras turcas. De ser así, no se trataba entonces de un hombre común; puesto que en esa época y durante varios siglos después se habló de él como del más inteligente y sabio, así como el más valiente de los hijos de la tierra más allá de los bosques. Ese poderoso cerebro y esa resolución férrea lo acompañaron a la tumba y se enfrentan ahora a nosotros. Los Drácula eran, según Arminius, una familia grande y noble; aunque, de vez en cuando, había vástagos que, según sus coetáneos, habían tenido tratos con el maligno."
 
Se dice que Bram Stoker murió empobrecido a los sesenta y cuatro años en una modesta pensión londinense, agobiado por alucinaciones. Quienes le acompañaron unos momentos antes de morir, aseguran que comenzó a gritar "strigoi" en repetidas ocasiones. Dicha palabra en rumano significa espíritu maligno. Un idioma que él no hablaba.
 
 
Jules Etienne
 
 

Una relación más prolija de los vampiros en el cine nacidos en esta fecha, se puede encontrar en el blog Textos mentiras y videos