Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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miércoles, 2 de febrero de 2022

Día de reyes: NACIMIENTO, de Salvatore Quasimodo

"Incluso los magos con largas túnicas saludan al poderoso Rey del mundo."

Nacimiento. Miro el pesebre tallado,
donde están los pastores apenas llegando
al pobre establo de Belén.
Incluso los magos con largas túnicas
saludan al poderoso Rey del mundo.
Paz en la ficción y en el silencio
de las figuras de madera: aquí están los viejos
del pueblo y la estrella que brilla,
y el burro de color azul.
Paz en el corazón de Cristo para siempre;
pero no hay paz en el corazón del hombre.
Incluso con Cristo y durante veinte siglos
el hermano lucha contra su hermano.
Pero, ¿hay alguien que escuche el llanto del niño
que luego morirá en la cruz entre dos ladrones?

(Natale. Guardo il presepe scolpito,
dove sono i pastori appena giunti
alla povera stalla di Betlemme.
Anche i Re Magi nelle lunghe vesti
salutano il potente Re del mondo.
Pace nella finzione e nel silenzio
delle figure di legno: ecco i vecchi
del villaggio e la stella che risplende,
e l’asinello di colore azzurro.
Pace nel cuore di Cristo in eterno;
ma non v’è pace nel cuore dell’uomo.
Anche con Cristo e sono venti secoli
il fratello si scaglia sul fratello.
Ma c’è chi ascolta il pianto del bambino
che morirà poi in croce fra due ladri?

Salvatore Quasimodo (Italia, 1901-1968).
Obtuvo el premio Nobel en 1959.

(Traducido del italiano por Jules Etienne).

jueves, 12 de marzo de 2020

Marzo: YA VUELA LA FLOR MAGRA, de Salvatore Quasimodo

"... en el exhausto viento de marzo..."

Ya vuela la flor magra

No sabré nada de mi vida,
oscura monótona sangre.

No sabré a quién amaba, a quién amo,
ahora que aquí estrecho, reducido a mis miembros,
en el exhausto viento de marzo
enumero los males de los días descifrados.

Ya vuela la flor magra
desde las ramas. Y yo deseando
la paciencia de su vuelo irrevocable.

(Già vola il fiore magro.

Non sapró nulla della mia vita,
oscuro monotono sangue.

Non sapró chi amavo, chi amo,
ora che qui stretto, ridotto alle mie membra,
nel guasto vento di marzo
enumero i mali dei giorni decifrati.

Già vola el fiore magro
dei rami. Ed io attendo
la pazienza del suo volo irrevocabile.)


Salvatore Quasimodo (Italia, 1961-1968). Obtuvo el premio Nobel en 1959.

(Traducido del italiano por Jules Etienne).

martes, 29 de enero de 2019

Luna roja: LAMENTO POR EL SUR, de Salvatore Quasimodo


La luna roja, el viento, tu color
de mujer del Norte, la extensión de nieve...
Mi corazón está en estas praderas,
en estas aguas anubladas por las nieblas.
He olvidado el mar, la grave
caracola que alientan los pastores sicilianos,
las cantilenas de los carros por los caminos
donde el algarrobo tiembla en el humo de los rastrojos,
he olvidado el paso de las garzas y las grullas
en el aire de verdes altiplanos
por las tierras y los ríos de Lombardía.
Pero el hombre grita dondequiera la suerte de una patria.
Y ya nadie me llevará al sur.
            
Oh, el Sur está cansado de arrastrar muertos
a la orilla de los pantanos de malaria,
cansado de soledad, cansado de cadenas,
cansado de su boca
por todas las blasfemias de todas las razas
que han aullado muerte con el eco de sus pozos,
que han bebido la sangre de su corazón.
Por eso sus chiquillos regresan a los montes,
apremian a los caballos bajo mantos de astros,
comen flores de acacia en las huellas

de nuevo rojas, todavía rojas, todavía rojas.
Y ya nadie me llevará al Sur .
            
Y esta tarde cargada de invierno
es aún nuestra, y te repito
mi absurdo contrapunto
de dulzura y de furores,
un lamento de amor sin amor.



Salvatore Quasimodo (Italia, 1901-1968). Obtuvo el premio Nobel en 1959.
 
(Traducido al español por Marco Antonio Campos).

martes, 16 de octubre de 2018

Otoño: LAS MUERTAS GUITARRAS, de Salvatore Quasimodo

"En verdad, es otoño: desgarradas en el viento las muertas guitarras alzan sus cuerdas..."

Mi tierra está sobre los ríos fundida con el mar,
no existe otro lugar de voz tan lenta,
donde vagan mis pies
entre juncos sobrecargados de caracoles.
En verdad, es otoño: desgarradas en el viento
las muertas guitarras alzan sus cuerdas
sobre la boca negra y una mano agita los dedos
de fuego.
 
En el espejo de la luna
se peinan muchachas con pechos de naranja.
 
¿Quién llora? ¿Quién fatiga los caballos en el aire
rojo? Nos detendremos en esta orilla
a lo largo de urdimbres de hierba y tú, amor,
no me lleves delante de ese espejo
infinito: en él se contemplan muchachos
que cantan y árboles altísimos, y aguas.
¿Quién llora? Yo no, créeme, sobre los ríos
discurren exasperados chasquidos de un látigo,
los oscuros caballos y los relámpagos de azufre.
Yo no, mi raza posee cuchillos
que arden y lunas y heridas que queman.
 
 
Salvatore Quasimodo (Italia, 1901-1968).
Obtuvo el premio Nobel en 1959.
 
(Traducido al español por Franco Mogni).

domingo, 25 de febrero de 2018

Nieve: ANTIGUO INVIERNO, de Salvatore Quasimodo

"Buscaban su alimento las aves y de pronto se hacían de nieve..."

Anhelo de tus claras manos
en la penumbra de la llama;
de robles y de rosas sabían;
de muerte. Antiguo invierno.
 
Buscaban su alimento las aves
y de pronto se hacían de nieve;
así las palabras.
Un poco de sol, un resplandor angélico,
luego la niebla; y los árboles,
y nosotros hechos de aire en la mañana.
 
 
Salvatore Quasimodo (Italia, 1901-1968). Obtuvo el premio Nobel en 1959.
 
(Traducido al español por Carlos Viola Soto).

jueves, 29 de mayo de 2014

Espejos (28): ESPEJO, de Salvatore Quasimodo

"... y soy aquella agua de nube que ahora refleja en las charcas..."

He aquí que sobre el tronco
se rompen gemas:
un verde más nuevo que la hierba
donde el corazón reposa:
el tronco parecía ya muerto,
encorvado sobre la cuesta.
Y todo me sabe a milagro;
y soy aquella agua de nube
que ahora refleja en las charcas
el pedazo más azul del cielo,
aquel verde que rompe la corteza
que anoche ni siquiera existía.
 
(Ed ecco sul tronco
si rompono gemme:
un verde piú nuovo dell'erba
che il cuore riposa:
il tronco pareva già morto,
piegato sul declivio.
E tutto mi sa di miracolo;
e sono quell'acqua di nube
che oggi rispecchia nei fossi
piú azzurro il suo pezzo di cielo,
quel verde che spacca la scorza
che pure stanotte non c'era.)


 
Salvatore Quasimodo (Italia, 1961-1968). Obtuvo el premio Nobel en 1959.

 (Traducido del italiano por Jules Etienne)

martes, 16 de agosto de 2011

Páginas ajenas: MILÁN, AGOSTO DE 1943, de Salvatore Quasimodo



 En vano buscas entre el polvo,
pobre mano, la ciudad ha muerto.
Ha muerto, se oyó el último trueno
en el corazón del barrio viejo,
y el pájaro ha caído desde la antena,
allí arriba sobre el convento,
en donde cantaba, antes del crepúsculo.
No caven pozos en los patios,
ya no tienen sed los vivos.
No toquen a los muertos, tan rojos, tan hinchados:
déjenlos sobre la tierra de sus casas,
la ciudad está muerta, muerta.

 
 
Salvatore Quasimodo (Italia, 1901-1968). Obtuvo el premio Nobel en 1959.
 
La ilustración corresponde la Piazza della Vetra en Milán, tras el bombardeo del 14 y 15 de agosto de 1943.