Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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jueves, 3 de agosto de 2023

Tampico: ARRÁNCAME LA VIDA, de Ángeles Mastretta

"Después de que unos marinos gringos fueron detenidos en Tampico (...) vaticinó el desembarco de tropas gringas en Veracruz."

(
Fragmento del capítulo IV)

Quién sabe cómo el papá de Eulalia estaba siempre al tanto de todo. Después de que unos marinos gringos fueron detenidos en Tampico por andar merodeando cerca del puente Iturbide, él vaticinó el desembarco de tropas gringas en Veracruz. Antes de que Zacatecas fuera tomada por Villa, previó varios días de lucha sangrienta y más de cuatro mil muertos en la batalla.

Como todo lo adivinaba, supo también que Eulalia iba a tener un hijo de Andrés y tras la inevitable pesadumbre se dedicó a mezclar profecías sobre la guerra y el futuro de su nieto. Eulalia aceptó que le cambiara el cuerpo y que poco a poco se le fuera estirando con la presencia del hijo, sin dejar de levantarse en la madrugada para la ordeña o de ir con Andrés a hacer las entregas en la carreta.

Una mañana de mediados de julio, don Refugio Núñez amaneció anunciando la derrota del traidor. No bien lo dijo y la Cámara de Diputados le aceptó la renuncia a Victoriano Huerta. De ahí empezó a vaticinar la caída de Puebla, la de Querétaro, Saltillo, Tampico, Pachuca, Manzanillo, Córdoba, Jalapa, Chiapas, Tabasco, Campe- che y Yucatán.

Ángeles Mastretta (México, 1949).

domingo, 10 de julio de 2022

Julio: EL CIELO DE LOS LEONES, de Ángeles Mastretta

"... en el julio de lluvias que se disfruta bien tras la ventana, viendo mojarse al mundo..."

Divagaciones para Julio

(Fragmento)

Ya lo sabemos, algunos cronopios no se mueren. Cortázar aquí anda. Más aún en los meses que van y vienen con la lluvia trayendo su nombre.

Cuando yo era niña, en todo el centro de México había colegio en julio y vacaciones en diciembre. Sé que iba contra la costumbre internacional y que provocaba toda clase de complicaciones a la hora de cambiar de país o de estado, pero era mucho mejor tener vacaciones en el hermoso invierno nuestro, que en el julio de lluvias que se disfruta bien tras la ventana, viendo mojarse al mundo mientras uno le da vueltas a de qué está hecho y cómo funciona o se descompone.

Julio es un mes hermoso para pensar, para escribir, para tener nostalgia y contar historias. No sé por qué me voy de vacaciones cuando tengo cuatrapeada en el alma una novela que ahora empezaba a buscar rumbo. Pero uno es así, cuando ve cerca el fuego se echa a correr. Cuando el aire trae lluvia se echa a correr, cuando los hijos quieren aire corre tras ellos. Iré de viaje. Con Cortázar en el mes como una luz.


Ángeles Mastretta (México, 1949).

martes, 18 de diciembre de 2018

Día de los muertos: ARRÁNCAME LA VIDA, de Ángeles Mastretta


 
(Fragmento del capítulo XVIII)

Ese dos de noviembre caía en miércoles y Andrés decidió que pasáramos el puente de muertos en la casa de Puebla. Dijo que invitaría unos amigos, que organizara yo todo. Me puse furiosa sólo de pensar en esos días atendiendo a los invitados de Andrés y lejos de Carlos. Si por lo menos invitaran gente grata, pero invitaría al subsecretario de Ingresos con la mensa de su mujer, siempre vestida como para que la retrataran para el Maruca, al secretario de Agricultura que no sabía ni hablar porque era lelo, y al político de última moda. Porque los políticos se ponían de moda y Andrés en cuanto uno andaba famoso lo invitaba a pasar el fin de semana con nosotros. Lo volvía el rey de la casa, el centro de las conversaciones, lo dejaba ganar en el frontón y me hacía complacer a su señora en todo lo que pidiera.
 
Conocía yo las vacaciones con quince invitados y tres comidas diarias, más aperitivos, galletas y café a todas horas. Me la pasaría visitando la cocina y el mal humor de Matilde.
 
Anduve maldiciendo todo el jueves. Andrés me avisó que saldríamos el viernes 28 al mediodía, para volver el miércoles dos en la tarde.
 
 
Ángeles Mastretta (México, 1949).