Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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lunes, 6 de mayo de 2019

Tu boca: LAS FLORES DEL MAL, de Charles Baudelaire


XXVIII

La serpiente que danza

¡Cómo me agrada ver, querida indolente,
De tu cuerpo tan bello,
Como una estofa vacilante,
Reverberar la piel!

Sobre tu cabellera profunda,
De acres perfumes,
Mar oloroso y vagabundo
De olas azules y sombrías,

Cual navío que se despierta
Al viento matutino,
Mi alma soñadora apareja
Para un horizonte lejano.

Tus ojos, en los que no se revela
Nada dulce ni amargo,
Son dos joyas frías en las que se mezcla
El oro con el hierro.

Al verte marchar cadenciosa,
Bella en tu abandono,
Se diría una sierpe que danza
En el extremo de un bastón.

Bajo el fardo de tu pereza
Tu cabeza de niño
Se balancea con la molicie
De un joven elefante.

Y tu cuerpo se inclina y se estira
Cual un fino navío
Que rola bordeando y sumerge
Sus vergas en el agua.

Como un oleaje engrosado por la fusión
De los glaciares rugientes,
Cuando el agua de tu boca sube
Al borde de tus dientes,

Yo creo beber un vino de Bohemia
Amargo y vencedor,
¡Un cielo líquido que esparce
Estrellas en mi corazón!


Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867).

(Traducido del francés por E. M. S. Danero).

lunes, 30 de enero de 2017

Carnaval: LAS FLORES DEL MAL, de Charles Baudelaire

"... sobre su frente de esqueleto, una diadema horrible con sensación de carnaval."

LXXI. Un grabado fantástico

Este singular espectro lleva por atavío completo
grotesca sobre su frente de esqueleto,
una diadema horrible con sensación de carnaval.
Sin espuelas, sin fuete, a su caballo agota brutal,
Fantasma como él, rocín apocalíptico,
Que babea por el hocico como un epiléptico.
A través del espacio desaparecen los dos,
Y el infinito pisotean al galope con cascos atrevidos.
El jinete blande un sable que resplandece y descuella
Sobre la multitud sin nombre que su montura atropella,
Y recorre como príncipe por su dominio transmonte,
El cementerio inmenso y frío, sin horizonte,
Donde yacen, bajo un sol blanco y opaco de luz ambigua,
Los pueblos de la historia moderna y antigua.
 
(Un gravure fantastique
Ce spectre singulier n’a pour toute toilette,
Grotesquement campé sur son front de squelette,
Q’un diadème affreux sentant le carnaval.
Sans éperons, sans fouet, il essouffle un cheval,
Fantôme comme lui; rosse apocalyptique,
Qui bave des naseaux comme un épileptique.
Au travers de l’espace ils s’enfoncent tous deux,
Et foulent l’infini d’un sabot hasardeux.
Le cavalier promène un sabre qui flamboie
Sur les foules sans nom que sa monture broie,
Et parcourt, comme un prince inspectant sa maison,
Le cimétiere immense et froid, sans horizon,
Où gisent, aux lueurs d’un soleil blanc et terne,
Les peuples de l’histoire ancienne et moderne.)

 

Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867).
 
(Traducido del francés por Jules Etienne)
 
 
 
Este poema lo inspiró el grabado La muerte en un pálido caballo (Death in a Pale Horse, 1775), de John Hamilton Mortimer.

jueves, 11 de agosto de 2016

Canícula: LAS FLORES DEL MAL, de Charles Baudelaire


"Estación de ensueño, en que la Musa se engancha durante un día entero al badajo de una campana."

IX

(Fragmento)
 
Era, sobre todo, en verano, cuando los plomos de los techados se fundían
Cuando aquellos grandes muros ennegrecidos en tristeza abundaban,
Cuando la canícula o el brumoso otoño,
Irradiaban los cielos con su fuego monótono,
Y hacían adormecer, en los esbeltos torreones,
Los vocingleros gavilanes, terror de los blancos pichones;
Estación de ensueño, en que la Musa se engancha
Durante un día entero al badajo de una campana;
Donde la Melancolía, al mediodía, cuando todo duerme,
El mentón en la mano, al fondo del corredor,
-La pupila más negra y más azul que la de la Religiosa
De la que cada uno sabe la historia obscena y dolorosa-,
Arrastra un pie fatigado por precoces molestias,
Y su frente humedece aún la languidez de sus noches.
 

Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867).