Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
Mostrando las entradas con la etiqueta Arthur Koestler. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Arthur Koestler. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de febrero de 2021

Febrero: LOS SONÁMBULOS, de Arthur Koestler


(Capítulo 5)

1. La gravedad del destino

(Fragmento)

Por fin, el 4 de febrero de 1600, Tycho Brahe y Johannes Keplerus, cofundadores de un nuevo universo, se encontraron frente a frente, nariz de plata contra costrosa mejilla. Tycho Brahe tenía cincuenta y tres años; Kepler, veintinueve. Tycho Brahe era un aristócrata; Kepler, un plebeyo. Tycho Brahe era un creso; Kepler, un ratón de iglesia. Tycho Brahe se asemejaba a un gran danés; Kepler, a un perro sarnoso. Eran opuestos en todos los aspectos excepto en uno: ambos tenían el mismo carácter irritable y colérico. En consecuencia, se produjo entre ellos una constante fricción, que estallaba en acaloradas disputas, seguidas por forzadas reconciliaciones.

Pero todo esto era superficial. Daba la impresión de que era un encuentro de dos hábiles estudiosos, cada cual decidido a utilizar al otro para sus propios fines. Pero bajo las apariencias, los dos sabían, con la certeza de los sonámbulos, que habían nacido para completarse el uno al otro, que la fuerza de gravedad del destino los había unido. Su relación consistía en una continua alternancia entre esos dos estados: en tanto que sonámbulos, avanzaban cogidos del brazo por espacios no reflejados en ningún mapa; despiertos, extraían lo peor del carácter del otro, como por inducción mutua.

Arthur Koestler: Artúr Kösztler
(Húngaro nacionalizado británico, 1905-1983).

viernes, 17 de julio de 2020

Epidemias: LOS SONÁMBULOS, de Arthur Koestler

"... había imaginado que Benatek era como un apacible templo de Urania pero llegó a una casa de locos."

(Capítulo 5)

1. La gravedad del destino

(Fragmento)

Hacia Anales del año se había desencadenado la peste, lo cual obligó a Tycho Brahe a trasladarse a la residencia imperial de Girsitz, junto al emperador Rodolfo, al cual tuvo que administrar un elixir secreto contra la epidemia. Para aumentar las preocupaciones de Tycho Brahe, Ursus, que se había marchado de Praga a la llegada de aquél, regresó de nuevo e intentó crearle problemas; y la segunda hija de Tycho Brahe, Elisabeth, mantenía relaciones ilícitas con uno de sus ayudantes, el junker Tengnagel. El joven Kepler, en la lejana provincia de Gratz, había imaginado que Benatek era como un apacible templo de Urania pero llegó a una casa de locos. El castillo estaba atestado de operarios, inspectores, visitantes, unidos al temible clan de Tycho Brahe, incluido el siniestro enano Jepp, quien, de cuclillas bajo la mesa durante las interminables y tumultuosas comidas, encontraba un fácil blanco para sus burlas en aquel tímido espantajo de matemático provinciano.

Kepler había llegado a Praga a mediados de enero. En seguida escribió a Benatek y pocos días después recibió respuesta de Tycho Brahe, en que éste se lamentaba de no poder darle personalmente la bienvenida debido a una inminente oposición de Marte y Júpiter, a la que seguiría un eclipse lunar, y le invitaba a Benatek «no como un huésped, sino como un amigo y colega en la contemplación de los cielos». Los portadores de la carta eran el hijo mayor de Tycho Brahe y el junker Tengnagel, quienes se mostraron celosos de Kepler desde un principio y le fueron hostiles hasta el final. En su compañía completó Kepler la última etapa de su viaje hasta Tycho Brahe, pero tan sólo después de otra demora de nueve días. Tengnagel y el joven Brahe lo pasaban probablemente muy bien en Praga y no tenían ninguna prisa por volver.

Arthur Koestler: Artúr Kösztler
(Húngaro nacionalizado británico, 1905-1983).