Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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lunes, 23 de octubre de 2023

Eclipse solar: AL HOMBRO EL CIELO, AUNQUE SU SOL SIN LUMBRE, de Lope de Vega


Soneto 28

A un caballero, llevando su dama a enterrar él mismo
 
Al hombro el cielo, aunque su sol sin lumbre,
y en eclipse mortal las más hermosas
estrellas, nieve ya las puras rosas,
y el cielo tierra, en desigual costumbre.
 
Tierra, forzosamente pesadumbre,
y así, no Atlante, a las heladas losas
que esperan ya sus prendas lastimosas,
Sísifo sois, por otra incierta cumbre.
 
Suplícoos me digáis, si Amor se atreve
¿cuándo pesó con más pesar, Fernando,
o siendo fuego, o convertida en nieve?
 
Mas el fuego no pesa, que exhalando
la materia a su centro, es carga leve;
la nieve es agua, y pesará llorando.
 
 
Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).

jueves, 2 de febrero de 2023

Conejos: POESÍA BURLESCA DEL SIGLO DE ORO (Lope de Vega, Góngora, Quevedo y Calderón de la Barca)

"... ya cazando en la espesura, del modo que se ofrecían los conejos o las musas."

La Gatomaquia del licenciado Tomé de Burguillos

(Fragmento de la Silva quinta)

Vino Calvillo, de fustán vestido,
de patas de conejos guarnecido
griguiesco y saltambarca,
más amante de Laura que el Petrarca
por una gata deste nombre propio,
aunque parezca en gatos nombre impropio,
pero si llaman a una perra Linda,
Dïana, Rosa, Fátima y Celinda,
bien se pudo llamar Laura una gata
picebruñida como tersa plata.
Maús de bocací trujo griguiesco,
cuera de cordobán, gorrón tudesco,
y de negro, con mucha bizarría,
Zurrón, gato mirlado,
de medias y de estómago colchado;
Ranillos, que bajó de Andalucía
de conejo en conejo
por la Sierra Morena
a ver del Tajo la ribera amena,
con el cano Alcubil, su padre viejo.

Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).


33

(Fragmento)

Con mi perro y mi hurón
y mis calzas de gamuza,
por ser recias para el campo
y por guardar las velludas,

fatigaba el verde suelo
donde mil arroyos cruzan
como sierpes de cristal
entre la hierba menuda,

ya cantando, orilla el agua,
ya cazando en la espesura,
del modo que se ofrecían
los conejos o las musas.

Luis de Góngora y Argote (España, 1561-1627).


El cabildo de los gatos

(Fragmento

No está ya el mundo, señores,
Para mixes tan honrados,
Que no se medra con nadie,
Y todos nos dan el pago.
Cuál nos encierra con gozques,
Cuál gusta vernos en lazos,
Cuál nos abrasa en cohetes,
Y cuál quiere despeñarnos.
Y lo que más nos ayuda
A que nos maten temprano,
Es el parecer conejos
Cuando estamos desollados.
»Cuál nos encierra con trampas;
Cuál gusta vernos en lazo;
Cuál nos abrasa en cohetes,
Sin hacer á nadie agravio.
»Y lo que aun más nos ayuda
A que nos maten temprano
Es el parecer conejos
En estando desollados.

Francisco de Quevedo (España, 1580-1645).


El monstruo de los jardines

(Fragmento)

Libio:
Vaya el gran Sofí, que yo
nunca fui amigo de caza
de monstruos; aun de perdices
y de conejos me cansan,
porque después de molerse
un hombre tarde y mañana,
no trae más de cuatro reales,
que es lo que cuesta en la plaza.

Pedro Calderón de la Barca (España, 1600-1681).

La ilustración corresponde a una fotografía de Katerina Plotnikova.

sábado, 8 de enero de 2022

Día de reyes: PASTORES DE BELÉN, de Lope de Vega

"... son los Reyes llamados Magos que has visto adorar a este Niño..."

(Fragmento)

¿Quién son, le dije, estos señores estranjeros? Que sin duda lo son mucho, porque he visto al uno dellos y a sus criados de color, que declara bien ser de muy lejos. Él, que para dicha mía no ignoraba nuestra lengua y por ventura les servía de intérprete. Son, me dijo, los tres que has visto preferidos a todos y llegar los primeros a besar el pie deste sagrado Niño, tres sabios Reyes del Oriente, que por ciertas profecías y conociendo la grandeza suya por las estrellas, siguiendo la que hasta aquí les ha guiado vienen a adorarle, reconocerle y presentarle aquellas cosas que más ricas son en su tierra y que más convienen con lo que sus deseos querían significarle. Acordeme yo entonces de aquella profecía de David que los Reyes le adorarían y que de las Islas de Tarsis, de Arabia y de Sabá le traerían dones; y en otra parte, que del oro de Arabia...

Y que había dicho Esaías: Los Reyes le verán, los Príncipes se levantarán y adorarán a su Señor. Y cuando dijo: Andarán las gentes en tu luz, y los Reyes en el resplandor de tu nacimiento traerán el oro y el incienso de Sabá anunciando la gloria del Señor. Díjele luego, pastores, procurando acariciarle con palabras: ¡Bien sean venidos los Reyes a ver al Rey, los señores al Señor, los sabios al sabio! Mas dime, si no te enoja mi deseo, sus nombres, sus partes y su patria. Siéntate, dijo él, mientras salen, y sabrás algo de lo que deseas. Que me place, le respondí con la alegría y gusto que podéis imaginar, y él entonces prosiguió desta suerte:
 
La Magia natural no has de entender que es aquella en que se consultan los infernales espíritus, con tan infame nombre como le han dado en las divinas y humanas letras, y el mismo Dios prohibido tantas veces el consultarla, sino aquella natural filosofía que los griegos llamaron Goecia, y no Magia, o una especulación de las cosas celestiales: ciencia y instrución, finalmente, sin la cual es imposible que los Reyes de Persia lo sean, los cuales se llamaban Magos de su nombre, como los sabios de los indios Gimnosofistas. Los Maléficos son aquellos que usan de sangre, víctimas y cuerpos muertos, como la Fitonisa que a Saúl le trujo el cuerpo de Samuel que le respondiese. Verdad es que ya el nombre de Magos se va introduciendo por los que ejercitan lo que digo, como la Astrología por abuso ha venido a ser vituperada, siendo lo mismo que la Astronomía; y ansí, dicen algunos que Pitágoras, Empedocles, Demócrito y Platon fueron llamados Magos a la manera que Zamolsis y Zoroastres, el hijo de Oromasco. Déstos, pues, son los Reyes llamados Magos que has visto adorar a este Niño gloria y esperanza de las gentes. La razón que les movió fue el haber leído y visto en la antigua Teología que el Hijo verdadero de Dios había de venir al mundo y mostrarse en carne mortal a estos Magos, o sabios Reyes, por una señal que habían de ver en el cielo.

Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).

martes, 8 de junio de 2021

Venecia: EL PIADOSO VENECIANO, de Lope de Vega

 
(Fragmento del tercer acto, escena VIII)

Sidonio:
Válgame Dios, no creyera 
Gerardo, que aqueste mal
Me faltaba.


Gerardo:
En daño igual,
Lo que has de hacer considera.

Sidonio:
Vénte Gerardo conmigo.

Gerardo:
¿Dónde?

Sidonio:
A Venecia.

Silvia:
Detente;
Que no te vas solamente,
Pues que me llevas contigo.

Sidonio:
¡Silvia!

Silvia:
No hay Silvia, traidor.

Sidonio:
¿Cómo?

Silvia:
La carta he escuchado.

Sidonio:
¿Pues?...

Silvia:
Ya sé que eres casado.

Sidonio:
¿Qué te debo?

Silvia:
Sólo amor.

Sidonio:
Pues no te quejes de mí,
Si es que sólo amor te debo;
Que a despreciar no me atrevo
Mis hijos y honor por ti.
Silvia, yo soy veneciano,
Casado en Venecia estoy;
Que por una muerte, voy
Huyendo el rigor tirano.
Los años que estuve aquí,
Sincero amor te traté,
Porque agradecí tu fe
Y tu pena agradecí.
Forzosa me es la ausencia,
No puedo más.

Silvia:
Soy mujer...

Sidonio:
No llores.

Silvia:
Siento perder
Tu honrado trato y presencia.
Detente aquí sólo un día.

Sidonio:
Ni un punto puedo, Por Dios;
Que hoy hemos de ver los dos
El mar de la patria mía.
No me detangas; recelo
Mi muerte. Voyme.


Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).

lunes, 7 de junio de 2021

Tenochtitlan: LA VENECIA DEL NUEVO MUNDO


Es bien sabido que cuando los conquistadores españoles vieron por primera vez la capital del imperio azteca, de inmediato establecieron comparaciones con Venecia de donde surgió la expresión que da su título al presente texto. Fray Bernardino de Sahagún en su Historia de las cosas de la Nueva España, la describía de la siguiente manera:
 
"En lo que toca a la antigüedad de esta gente tiénese por averiguado que ha más de dos mil años que habitan en esta tierra que ahora se llama la Nueva España: porque por sus pinturas antiguas hay noticia que aquella famosa ciudad que se llamó Tula ha ya mil años o muy cerca de ellos que fue destruida, y antes que se edificase, los que la edificaron estuvieron muchos poblados en Tulantzinco, donde dejaron muchos edificios muy notables; pues en lo que allí estuvieron y en lo que tardaron en edificar la ciudad de Tula, y en lo que duró en su prosperidad antes que fuese destruida, es cónsono a verdad que pasaron más de mil años, de lo cual resulta que por lo menos quinientos años antes de la Encarnación de nuestro Redentor esta tierra era poblada. Esta célebre y gran ciudad de Tula, muy rica y decente, muy sabia y muy esforzada, tuvo la adversa fortuna de Troya. Los chololtecas, que son los que de ella se escaparon, han tenido la sucesión de los romanos, y como los romanos edificaron el Capitolio para su fortaleza, así los cholulanos edificaron a mano aquel promontorio que está junto a Cholula, que es como una sierra o un gran monte, y está todo lleno de minas o cuevas por de dentro. Muchos años después los mexicanos edificaron la ciudad de México, que es otra Venecia, y ellos en saber y en policía son otros venecianos. Los tlaxcaltecas parecen haber sucedido en la fortuna de los cartagineses. Hay grandes señales de las antiguallas de estas gentes, como hoy día parece en Tula y en Tulantzinco, y en un edificio llamado Xochicalco, que está en los términos de, Quauhnahuac; y casi en toda esta tierra hay señales y rastro de edificios y alhajas antiquísimos."
 
En el siglo XVI, el italiano Porracci Tommasso, fue todavía más lejos al calificarla como "Otra Venecia en el mundo, fundada por Dios... con su santísima mano, donde otras son fundadas por los hombres". Pasando por alto, claro está, que sus habitantes todavía eran paganos y la labor de los misioneros católicos era inducirlos en el monoteísmo cristiano para facilitar la conquista.
 
Más tarde, en 1613, Miguel de Cervantes escribiría en El licenciado Vidriera que: "Desde allí, embarcándose en Ancona, fue a Venecia, ciudad que, a no haber nacido Colón en el mundo, no tuviera en él semejante: merced al cielo y al gran Hernando Cortés, que conquistó la gran Méjico, para que la gran Venecia tuviese en alguna manera quien se le opusiese. Estas dos famosas ciudades se parecen en las calles, que son todas de agua: la de Europa, admiración del mundo antiguo; la de América, espanto del mundo nuevo."
 
Apenas unos cuantos años después, en 1638, Lope de Vega también estableció su propia alusión al respecto en la obra teatral El piadoso veneciano:
 
Méjico y Venecia son,
Dos ciudades celebradas
Porque sobre el mar fundadas
Con notable perfecion (sic),
Son ciudades y son naves...

Venecia sigue flotando, como un pez, diría Tiziano Scarpa. En tanto que la antigua Tenochtitlan se transformó en la actual ciudad de México y cubrió bajo tierra sus canales -con la excepción de Xochimilco-, como si se avergonzara de ellos.
 
Jules Etienne

sábado, 29 de mayo de 2021

Venecia: LOS RELATOS DE GIRALDI CINTHIO, REITERADA FUENTE DE INSPIRACIÓN

"Nativo de Ferrara, distante poco más de ochenta kilómetros de Venecia..."

A pesar de que en la actualidad es un escritor muy olvidado, Giambattista Giraldi Cinthio o Cinzio, según una variante italiana fue, durante su vida, un autor prolífico y bastante popular. Nativo de Ferrara, distante poco más de ochenta kilómetros de Venecia, no resulta extraño que ésta haya sido el escenario de numerosos relatos suyos.

Uno de ellos, tal vez el más famoso, es El moro de Venecia -también conocido como Un capitano moro, storia di Otello e del perfido Alfiere-, en el que se basó William Shakespeare para elaborar el andamiaje dramático de su famoso Otelo, como indica con precisión Irene Romera Pintor en un acucioso estudio sobre el autor italiano "Shakespeare traspuso punto por punto en su drama de Othello el cuento «Il moro di Venezia», conservando incluso el nombre que Giraldi con gran acierto de auténtico helenista atribuyó a la desdichada heroina: Desdémona".

No será el único caso, puesto que otro de sus relatos también sirvió como base para El piadoso veneciano, de Lope de Vega, según lo establece Franco Meregalli en el ensayo Venecia en las letras hispánicas:

«El argumento procede de un cuento de Giraldi Cintio (Ferrara, 1504-73) y la acción se coloca, según parece, en la época de éste. Se trata de un caso humano causado por causado una peculiaridad de la justicia veneciana, representada en la obra de manera coherente con la divulgada imagen de severidad, una severidad, sin embar- go, justa y moderada. Sidonio, noble veneciano, mata a Fulgencio, también noble veneciano , que insidia a su esposa, Lucinda. Huye a Ferrara; el senado le proscribe y confisca todos sus bienes. Pasan seis años, en que Sidonio trata "sincero amor" con una pastora del campo ferrarés (el duque de Ferrara no puede hospedarlo por consi- deraciones diplomáticas); cuando recibe una carta de Lucinda, en que ésta le pide socorro (la hija Elisa se ha hecho mujer; es "hermosa y pobre, dos cosas ocasionadas a cualquier deshonra": vuelve a Venecia, a pesar de la proscripcion: se presentara a la autoridad veneciana y pedirá los dos mil escudos de la talla puesta sobre él: de tal forma perderá la vida, pero salvará la honra de su hija y de su esposa. Llega a su casa en el momento en que dos jóvenes tienen una pendencia, causada precisamen- te por Elisa. Sidonio salva la vida del que corre más peligro, y resulta que se trata de Otavio, hijo de Fulgencio, que se ha enamorado de Elisa. Sidonio pierde los dos mil escudos, porque la policía lo descubre antes de que él se entregue a la autoridad; pero el senado hace "un hecho cristiano /digno de la gran Venecia", como se lo pedía Lucinda: si Otavio, hijo de Fulgencio, perdona a Sidonio por la muerte de su padre, puesto que Sidonio le ha salvado, el Senado está conforme. Otavio acepta, con una condición: que Elisa se case con él.

No es preciso decir que los resortes psicológicos de los personajes de Lope son más españoles que venecianos: ni Lope hubiera podido hacer de otra forma, ni el público español hubiera podido comprender a venecianos auténticos; pero la obra es de las buenas de Lope, por lo compacto y claro, a pesar de los muchos golpes de escena, del desarrollo; y la Venecia representada en ella es una Venecia conocida indirecta- mente pero bastante exacta y específica.»

En los días subsecuentes tendremos oportunidad de explorar, aunque sólo sea de manera superficial, tanto el texto original de Giraldi que inspiró Otelo como, en fecha posterior, algunos parlamentos de El piadoso veneciano de Lope de Vega.

Jules Etienne

domingo, 21 de febrero de 2021

Miércoles de ceniza: ESTEFANÍA LA DESDICHADA, de Lope de Vega


(Fragmento del acto II)

Estefanía
Ya todo me atemoriza,
en triste punto nací.

Mudarra
Hoy ha sido para mí
el Miércoles de Ceniza.
Yo vi una tapia caer,
que me dijo, y luego cierra:
"Acuérdate que eres tierra
y en tierra te has de volver"
Y, ¡vive Dios! si no corro
y dejo capa y espada,
que fuera tan polvo y nada,
que de sepultura ahorro.

Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).

La ilustración corresponde a la portada del manuscrito original de la obra fechada en 1604.

martes, 20 de octubre de 2020

Epidemias: EL HOSPITAL DE LOS PODRIDOS, entremés anónimo atribuido a Miguel de Cervantes

(Fragmento inicial)

Salen Leyva, el rector y el secretario

Leyva: ¡Jesús! ¡Jesús! ¡Qué hospital se ha hecho de forma!

Rector: Era tanta la pudrición que había en este lugar, que corría gran peligro de engendrarse una peste, que muriera más gente que el año de las landres; y así, han acordado en la república, por vía de buen gobierno, de fundar un hospital para que se curen los heridos desta enfermedad o pestilencia, y a mí me han hecho rector.

Secretario:  Después que hay galera para las mujeres y hospital para los que se pudren, anda el lugar más concertado que un reloj.

Rector: No quiera vuesa merced saber más, señor Leyva, que había hombre que ni comía ni dormía en siete horas, haciendo discursos; y cuando vía a uno con una cadena o vestido nuevo, decía: "¿Quién te lo dio, hombre? ¿Dónde lo hubiste? ¿De dónde lo pudiste sacar? Tú no tienes hacienda más que yo; con tener más que tú, apenas puedo dar unas cintas a mi mujer". Y desvanecidos en esto, se les hace una ponzoña y polilla. Mas pongámonos aquí y veremos salir los enfermos.



Este entremés del Siglo de oro suele atribuirse a
Miguel de Cervantes (España, 1547-1616).

Aunque su autoría también se le adjudica a
Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).

Las ilustraciones corresponden a una puesto en escena del grupo Teatro Zircó.

viernes, 1 de marzo de 2019

Tu boca: COMEDIA DE URSÓN Y VALENTÍN, HIJOS DEL REY DE FRANCIA, de Lope de Vega

"Como es hermosa tu boca, bello y brioso tu cuello dichoso aquel  cabello que agota le cubre y toca."

(Fragmento de la jornada segunda)

Ursón:

Por el Dios que vive en él
que a no saber que lo es
yo me humillara a tus pies
y te adorara por él.
Que hermosos ojos tienes
que bien miran que bien lloran,
como encienden y enamoran
con esos bellos desdenes.
Como es hermosa tu boca
bello y brioso tu cuello
dichoso aquel  cabello
que agota le cubre y toca.
Por ti conozco que quien
te hizo ese rostro hermoso
es Dios todo poderoso
señor del mal y del bien.
Quien lo viera para darle
eternas gracias por él
dime ¿dónde está? ¿qué es de él?
para que vaya a adorarle.

Villana:

Si confiesas que tu fe es tal
como se ve en su poder
yo soy tuya y soy mujer
di ¿por qué me haces mal?

Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).
 
(Versión en castellano moderno).

domingo, 15 de julio de 2018

Solsticio: RIMAS, de Lope de Vega

"Su rostro hermoso, haciendo en mí piramidal solsticio, con dulce fuerza de opresion tirana entró por la ventana..."

Canción

(Fragmento)
 
No suele el sol más libre y licencioso
Entrar por un resquicio
En un zaquizamí de tejavana,
Que el rayo ilustre de su rostro hermoso,
Haciendo en mí piramidal solsticio,
Con dulce fuerza de opresion tirana,
Entró por la ventana
De aquestos ojos a mi helado pecho,
Suave ardor de mis sentidos hecho,
Aunque el fuego que el humo interrumpía
En densa nube el aire convertía,
Si alguno me miraba
Del tufo de mi mal estornudaba.


Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).

sábado, 23 de junio de 2018

Solsticio: LA NOCHE DE SAN JUAN, de Lope de Vega

 
(Fragmento inicial del segundo acto)

Blanca: Largo día.
Antonia: Temerario.
Blanca: Nunca le he visto mayor.
Antonia: Es, en secretos de amor,
               la luz el mayor contrario.
Blanca: ¡Ay, noche, que siempre en ti
              libra amor sus esperanzas,
              corre, que si no le alcanzas
              no queda remedio en mí!
              Apresura el negro coche
              donde las mías están,
              ya que fuiste de San Juan,
              que es la más pública noche.
              De Europa, en el mar te baña
              sobre el amoroso toro,
              y ven con máscara de oro
              desde las Indias a España.
              Si, coronada de rosas,
              esperan otros amantes
              la aurora, yo los diamantes
              de tus alas perezosas.
              Despierta, noche, que estoy
              sin vida por ti. ¿Qué aguardas?
              Pero tanto más te tardas
              cuanto más voces te doy.

Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).
 
La ilustración corresponde al cartel promocional de la puesta en escena de la obra
en el Centro Cultural Helénico de la ciudad de México.

martes, 31 de enero de 2017

Carnaval: EL VIAJE DEL ALMA, de Lope de Vega

"En Miércoles de Ceniza. Yo soy hombre de más prendas, cae mi fiesta mejor, Martes de Carnestolendas."

(Fragmento)
 
Apetito:
 
Loco de la Reina soy;
Y aunque loco, soy honrado.
Soy Apetito, y por Dios,
Que ya no tengo ninguno,
Estando juntos los dos;
Porque si sois el Ayuno,
¿Qué mayor freno que vos?
Tenéis una cara hechiza,
Que me heláis y consumís
Cuando más hambre me atiza;
Basta que siempre venís
En Miércoles de Ceniza.
Yo soy hombre de más prendas,
Cae mi fiesta mejor,
Martes de Carnestolendas.


Félix Lope de Vega y Carpio (España, 1562-1635).

La ilustración corresponde a El entierro de la sardina (1812-1819), de Francisco de Goya.