Luz del verano sobre la bahía en Vancouver. (Fotografía de Jules Etienne).

domingo, 17 de abril de 2022

Tampico: DON JACOBO BACA, de José Tomás de Cuéllar

"Lo único que me falta es caballo y armas."

(Fragmento)

Don Jacobo tenía un compadre.

- He pensado una cosa -le dijo un día.

- ¿Cuál? -le preguntó el compadre, sorprendido de que don Jacobo pensara algo.

- Lanzarme a la revolución.

- ¡Pero compadre!...

Hubo un momento de silencio, durante el cual don Jacobo escupió por un colmillo.

- ¿Lo ha pensado usted bien?

- No me queda otro recurso; ya usted lo ve, no hay destinos, nadie presta, y luego mi mujer...

- Pero compadre -repitió don José de la Luz, que así se llamaba el interlocutor.

- Lo único que me falta es caballo y armas.

- Es decir, todo.

- Casi.

- Para pelear se necesitan armas.

- Cabal.

- ¿Y contra quién va usted a pelear?

- Pues contra cualquiera, yo lo que necesito es la revolución.

- Pero usted ¿no tiene principios políticos?

- Pues vea usted, compadre; en cuanto a eso, usted sabe que al hombre lo hacen las circunstancias.

- Pero usted puede elegir. Diga usted.

Don Jacobo meditó profundamente con la vista fija en tierra, y luego preguntó:

- Ahora ¿quiénes están mejor?

- ¿Cómo mejor?

- Quiero decir, ganando.

- Pues los liberales siempre ganarán, compadre, a la larga o a la corta. Por mi parte yo voy a los liberales a ojos vistos, es albur que sale; porque mire, aquí no pega lo de los extranjeros ni lo de las coronas.

- Sí, eso ya lo sé, compadre.

- ¿Se acuerda de lo de Tampico?

- ¡Pues no!

- Y ya usted sabe que van los mochos, que vienen los mochos, pero siempre la libertad triunfa. Éste es país libre, compadre.

- Pues con los liberales, compadre, dijo don Jacobo iluminado.


José Tomás de Cuéllar (México, 1830-1894).

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