Luz del verano sobre la bahía en Vancouver. (Fotografía de Jules Etienne).

jueves, 14 de abril de 2022

Tampico: LA VIDA EN MÉXICO, de Madame Calderón de la Barca

"... ordenados «palacios de tejas» con plazas y columnas; nada español, y sobre el conjunto, un aire de limpieza..."

Carta LIII

"Salida del Tyrian"- Norte a la altura de Tampico - La Barra - El río Pánuco - El Piloto - La playa - Cocodrilo - Paso de doña Cecilia - Tampico - La casa del cónsul español - Sociedad - Navegación - Riberas del Pánuco - Inoculación extraordinaria - La Glorieta - Salida de Tampico - Norte furioso - Viaje - Llegada a La Habana.

(Fragmento)

Al aproximarse a Tampico las primeras casas que aparecen a simple vista semejan cajas para sombreros de diversos colores; algunas azules, otras blancas, que unos sombrereros cansados podrían haber arrojado con descuido. Al bajar del barco y caminar por la ciudad, aunque hay algunas viviendas de piedra sólida, bien me habría imaginado en un pueblo de Nueva Inglaterra. Ordenados "palacios de tejas", con plazas y columnas; nada español, y sobre el conjunto, un aire de limpieza y alegría que no dejó de sorprenderme a mí, que había imaginado a Tampico como un purga- torio terrenal. Después nos enteramos que esas casas habían sido armadas en los Estados Unidos para enviarse aquí. Hay algunas tiendas atractivas; y si bien se advierte poca uniformidad en la arquitectura de las casas, no se puede dejar de reconocer que la ciudad fue construida hace sólo dieciséis años. Considero que este lugar ha sido calumiado. En 1825 no había más que unas cuantas chozas de indios, y el escaso comercio se concentraba en Pueblo Viejo, que se encuentra a orillas de un lago a unas millas de distancia. Nos llevaron a la casa del cónsul español, un buen edificio, de piedra y aireado con una alegre vista desde las ventanas; fue la primera casa que se construyó en esta población.

(...)

Tampico se ha convertido en un puerto floreciente. Además de que la profundidad del agua permite que los buques de carga anclen cerca de la ciudad, hay navegación hacia el interior del país por más de cuarenta leguas.

Las orillas del río se describen como muy hermosas, lo que es posible creer fácilmente por lo que ya hemos visto; pero es por sus bellezas luego de pasar Tampico; sus costas boscosas salpicadas de ranchos blancos, sus grandes granjas ganaderas y su pintoresco casco antiguo del pueblo indio de Pánuco, debemos confiar en los rumores.

Madame Calderón de la Barca:
Francis Erskine Inglis Marquesa de Calderón de la Barca
(Española nacida en Escocia y fallecida en España, 1804-1882).

(Traducido del inglés por Jules Etienne).

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