.

.
Vancouver, luz de agosto en English Bay.

lunes, 22 de octubre de 2012

Páginas ajenas: DE LA TIERRA A LA LUNA, de Jules Verne


(Fragmento del capítulo XIII: Stone's Hill, que alude al desembarco el 22 de octubre)

Al día siguiente, los cuatro compañeros de viaje llegaron a Nueva Orléans, donde se embarcaron inmediatamente en el Tampico, buque de la marina federal que el gobierno ponía a su disposición, y, calentadas las calderas, las orillas de la Luisiana desaparecieron pronto de su vista.

La travesía no fue larga. Dos días después de partir el Tampico, que había recorrido 480 millas, distinguióse la costa floridense. Al acercarse a ésta, Barbicane se halló en presencia de una tierra baja, llana, de aspecto bastante árido. Después de haber costeado una cadena de ensenadas materialmente cubiertas de ostras y cangrejos, el Tampico entró en la bahía del Espíritu Santo.

Dicha bahía se divide en dos radas prolongadas: la rada de Tampa y la rada de Hillisboro, por cuya boca penetró el buque. Poco tiempo después, el fuerte Broke descubrió sus baterías rasantes por encima de las olas, y apareció la ciudad de Tampa, negligentemente echada en el fondo de un puertecillo natural formado por la desembocadura del río Hillisboro. Allí fondeó el Tampico el 22 de octubre, a las siete de la tarde, y los cuatro pasajeros desembarcaron inmediatamente.


Jules Verne (Francia, 1828-1905)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario