Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
Mostrando las entradas con la etiqueta Ed McBain. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ed McBain. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de agosto de 2024

Mirándolas dormir: DAMAS DESAPARECIDAS, de Ed McBain

"Me apoyé bien, la cargué un poco más alto tan pronto la saqué del carro, y me encaminé hacia las cabañas."

(Fragmento del capítulo tres)

- Ana, ¿estás despierta?

- Ummm -respondió.

- Ana, tengo un lugar en el que podemos pasar la noche.

- Bien -dijo.

- ¿Quieres salir del auto ahora?

Ana no contestó.

- ¿Cariño?

Siguió sin responder. Exhalando un poco, di la vuelta hacia su lado del automóvil, abrí la puerta y entonces la sujeté. Ella apenas y se movió cuando la levanté. Me apoyé bien, la cargué un poco más alto tan pronto la saqué del carro, y me encaminé hacia las cabañas. Barter venía saliendo de la número trece.

- Ya lo tengo todo listo -aseguró-. Las sábanas se cambiaron por la tarde, y acabo de dejar toallas limpias -permaneció mirando a Ana con atención-. Está profundamente dormida, ¿verdad?

- Tuvimos un viaje muy largo -le señalé.

- Bonita muchacha -dijo. Sus ojos nunca dejaron de ver su cara. Entonces sugirió: ¿Por qué no la lleva a la trece, mientras yo tengo lista la doce para usted?

- De acuerdo -asentí, subiendo los escalones para entrar en la cabaña. Tenía el mismo acabado de pino nudoso que la oficina. Había dos ventanas, una cama y un tocador de madera de maple, lavabo y closet. Me dirigía a la cama y acosté a Ana, luego saqué las cobijas que habían quedado debajo de ella. Advertí que había un calentador de keroseno pero las cobijas sobre la cama parecían suficientes y no me pareció que Ana fuera a necesitar el calentador funcionando. Le quité los zapatos, dejé la luz encendida y fui al auto por su equipaje. Cuando regresé a la cabaña, seguía dormida.

Evan Hunter (Estados Unidos, 1926-2005).
Fue bautizado como Salvatore Lombino pero adoptó el nombre legal de Evan Hunter en 1952.
Ed McBain era su seudónimo más conocido.

sábado, 8 de julio de 2023

Tampico: LA MUJER DE CARRERA, de Richard Marsten

"Y ahora ella permanecía recostada junto a mí, boca abajo, con sus manos y sus pies atados,"

(
Fragmento)

El tipo detrás de la otra calibre 45 tenía diez mil dólares que me pertenecían.

Yo tenía algo que le pertenecía a él.

Su mujer.

Y ahora ella permanecía recostada junto a mí, boca abajo, con sus manos y sus pies atados. Era esbelta y bronceada por el sol. Sus piernas eran largas y tersas donde la falda termina. Su cabeza estaba mirando hacia el lado contrario al que yo me encon- traba, su cabello era negro como el corazón de su amante.

- ¡Carrera! -grité.

- Lo escucho, señor -contestó.

Su voz era tan imponente como él. Pensé en su panza con los diez mil grandes en el cinturón del dinero ajustado sobre su carne sudorosa. Yo trabajé muy duro para obtener ese dinero. Sudé en los campos petroleros de Tampico durante más de tres años, guardándolo poco a poco, dejando que los billetes se amontonaran para el día en que pudiera darle a México un beso de despedida.

Evan Hunter (Estados Unidos, 1926-2005).
Fue bautizado como Salvatore Lombino pero adoptó el nombre legal de Evan Hunter en 1952.
Ed McBain era su seudónimo más conocido.
Richard Marsten es otro seudónimo entre más de media docena con los que firmaba sus escritos.

(Traducido del inglés por Jules Etienne).