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Vancouver: luz de agosto en English Bay.

martes, 20 de agosto de 2019

Tu boca: PARA E. L., de George Cabot Lodge

"Tu pecho está perfumado de flores olvidadas (...) al anhelo y la risa de tu boca..."

 
XI

Tuyo es el silencio de una noche de niebla,
Tuya es la maravilla de una noche de estrellas,
Tuyo es el cuerpo, una solemne eucaristía,
Y tuya la cara que los ojos no ensombrecen,
Salve tu cabello el pálido crepúsculo como amatista.
 
Tuya es la voz, que frasea el eco del mar,
Y tuyo el estado de ánimo de las estatuas negras con la luna,
Mirando, inerte, con los ojos demasiado tensos para ver,
Hacia el este a través de exasperados desiertos al mediodía;
Tuyo es el día primaveral de la eternidad del mundo.
 
Tu pecho está perfumado de flores olvidadas,
Tus sueños y destinos son tan viejos como jóvenes
Eso emociona al coro de horas memoriales,
Al anhelo y la risa de tu boca;
Tu alma está orgullosa y en calma con poderes inmortales.
 
Tuyo es el portento de lo que no muere,
Tuya es la pasión de un cambio mortal,
Tuyo es el amor -¡Ah, Dios!- que se sostiene y aferra,
Y tuyo el amante, violento y extraño,
Que al afinar su lira por ti, desespera y rompe la cuerda,
¡No sea que la canción desentone al intentar más allá de su rango!
 
(Thine is the silence of a night of mist,
Thine is the wonder of a night of stars,
Thine is the body, a solemn eucharist,
And thine the face, the eyes no shadow mars
Save of thy hair the twilight pale as amethyst.
 
Thine is the voice, phrased echo of the sea,
And thine the mood of statues black with moon,
Staring, inert, with eyes too tense to see,
Eastward thro' deserts desperate with noon;
Thine is the day-spring of the world's eternity.
 
Thy breast is perfumed of forgotten flowers,
Thy dreams and destinies are old as youth
That thrills, in chorus of memorial hours,
The longing and the laughter of thy mouth;
Thy soul is proud and calm with long-immortal powers
 
Thine is the portent of a deathless thing.
Thine is the passion of a mortal change,
Thine is the love -Ah God!- to cleave and cling,
And thine the lover, violent and strange,
To tune the lyre for thee, despair and break the string,
Lest song turn discord tried beyond its range!)
 
 

George Cabot Lodge (Estados Unidos, 1873-1909).
 
(Traducido del inglés por Jules Etienne).

lunes, 19 de agosto de 2019

Tu boca: ANGELINA, de Rafael Delgado

"Más de una vez he oído de tu boca que soy ambicioso, que sueño con opulencias y lujos."

(Fragmento del capítulo LIV)
 
¡Lejos de esta gente! -me dije esa mañana al salir de la misa de doce, y me fui a mi casa, a mi pobre casita, resuelto a no tratar más ni con los tertulios de la botica ni con las señoritas Castro Pérez, y decidido a no venir a Villaverde sino de tiempo en tiempo.
 
Después de la comida me puse a escribir. La idea de que Linilla padecía y lloraba por causa mía me tuvo inquieto toda la tarde. Cuando cerré mi carta, estaba yo tranquilo. En ella le hablé francamente:
 
«¿A qué pensar en eso, Linilla mía? ¡Te amo, te adoro! ¿Qué motivos tienes para dudar de mi fidelidad? Me ofendes cuando dices que tarde o temprano he de olvidarte. Angelina: eres cruel conmigo, y no temes lastimar mi corazón. ¿No dices que me amas? Pues entonces, ¿por qué dudas así de mi cariño? Más de una vez he oído de tu boca que soy ambicioso, que sueño con opulencias y lujos. No comprendes que con esas palabras me desgarras el corazón. Dime, con toda sinceridad: ¿crees que sería yo capaz de buscar fortuna y riquezas por ese camino? No ambiciono grandezas; con poco me conformo; poco necesito para ser feliz. Una posición modesta, modestísima, rayana en la pobreza, es cuanto deseo para que mis pobres tías pasen tranquilas los últimos años de su vida, ¡y nada más! Nada me seduce en el mundo como no seas tú, tú, Linilla, alma de mi alma, en quien cifro ilusiones y esperanzas, en quien he puesto todo mi cariño.
 
«Mientras yo sueño a todas horas contigo, mientras vivo pensando en tí, tú te complaces en dudar de mis palabras, y temes que, prendado de Gabriela y empujado por una ambición vulgar, desdeñe tu amor olvide que me amas y que vives para mí, y corra en busca de un enlace que me proporcione bienestar y riquezas.... ¿No piensas que me calumnias, que calumnias a tu Rodolfo? Huérfano, desgraciado, pobre, el mundo era para mí un valle de dolores; quise cerrar mi corazón a todo afecto, no amar ni ser amado, cuando te conocí y te amé. Te hablé noble y desinteresadamente. ¿Qué interés podía guiarme? Te amé y te di mi corazón; me amaste, y al oír de tus labios que me amabas se disiparon las tinieblas de mi vida; se iluminó mi alma con los esplendores de la tuya, y anhelé ser bueno porque tú eras buena; quiso tener resignación como tú, y la tuve; y el que poco antes deseaba morir, amó la vida, y soñó con dichas y felicidades, no esas que tú supones, sino otras verdaderas, humildes... un hogar modesto y tranquilo, ni envidiado ni envidioso, del cual tú fueras alegría. Tú amas como yo a las buenas ancianas que ampararon mi orfandad, ellas te aman también.... ¡Qué dichosos seremos!».
 
 
Rafael Delgado (México, 1853-1914).

domingo, 18 de agosto de 2019

Tu boca: CUANDO EL AMOR VOLÓ POR LA VENTANA, de Leonard Merrick

"Ella imaginó como se vería el mar cuando apareciera la luna. El anhelo de contemplarlo la emocionó y la impulsó a asomarse de nuevo a la ventana."
 
(Fragmentos)
 
Capítulo II
 
Sacudió su cabeza hacia ambos lados y concluyó la entrevista.
 
- Bueno, estás de suerte -exclamó la señorita Joyce mientras bajaban-. Que pronto se arregló todo, ¿no? También tienes una linda voz, querida. Sabía que llegarían a un acuerdo apenas abrieras tu linda boca.
 
Meenie le expresó su gratitud; se pasearon juntas unos cuantos metros en el atarde- cer.
 
Capítulo XXI
 
Ella imaginó como se vería el mar cuando apareciera la luna. El anhelo de contem- plarlo la emocionó y la impulsó a asomarse de nuevo a la ventana.
 
- ¡Ralph, es sábado! -exclamó.
 
 
Leonard Merrick (Inglaterra, 1864-1939).
 
(Traducido del inglés por Jules Etienne). 

sábado, 17 de agosto de 2019

Tu boca: EL LIBRO DE MONELLE, de Marcel Schwob

"Respira el hálito de tu boca y no aspires los alientos muertos."
 
(Fragmento del capítulo I: Palabras de Monelle)
 
No te resistas a la naturaleza. No apoyes contra las cosas los pies de tu alma. Que tu alma no de vuelta la cara como el niño malo.
Anda en paz con la luz roja de la mañana y el resplandor gris del anochecer. Sé el alba mezclada al ocaso.
Mezcla la vida con la muerte y divídelas en momentos.
No esperes la muerte: ella está en ti. Sé su camarada y tenia contra ti; es como tú mismo.
Muere de tu muerte; no codicies las muertes antiguas. Varía los géneros de muerte con los géneros de vida.
Ten por viva toda cosa incierta, y toda cosa segura, por muerta.
 
Y Monelle dijo: Te hablaré de las cosas muertas.
 
Quema cuidadosamente a los muertos, y desparrama sus cenizas a los cuatro vientos del cielo.
Quema cuidadosamente las acciones pasadas, y apisona las cenizas; pues el fénix que renacería de ellas sería el mismo. No juegues con los muertos y no acaricies sus rostros.
No te rías de ellos y no llores sobre ellos: olvídalos.
No te fíes de las cosas pasadas. No te ocupes para nada en construir bellos ataúdes para los momentos pasados: piensa en matar los momentos porvenir.
Desconfía de todos los cadáveres.
No abraces a los muertos: ellos asfixian a los vivos.
Consagra a las cosas muertas el respeto que se debe a las piedras de construcción.
No manches tus manos en la extensión de las líneas gastadas. Purifica tus dedos en aguas nuevas.
Respira el hálito de tu boca y no aspires los alientos muertos.
No contemples las vidas pasadas más que tu vida pasada. No colecciones sobres vacíos.
No lleves en ti ningún cementerio. Los muertos producen pestilencia.

 
Marcel Schwob (Francia, 1867-1905).
 
(Traducido al español por Ariel Dilon).
La ilustración corresponde a un trabajo visual de Adam Martinakis.

viernes, 16 de agosto de 2019

Tu boca: TRES POETAS ÁRABES


¡Ojalá que el día en que se decrete mi muerte
bese lo que está entre tus ojos y tu boca!
¡Ojalá se me purifique con tu saliva!
¡Ojalá se me embalsame con tu tuétano y tu sangre!
¡Ojalá que Umm al-Fadi sea mi compañera!
Aquí o allá, en el paraíso o el infierno.

Umar ibn Abi Rabi'ah al-Makhzumi (Arabia, 644-712 o 719).
 
 
¿Es que acaso recuerdas los días de nuestra adolescencia,
en que cuando te mostrabas eras una luna?
Yo abrazaba tu cintura en flor,
sorbía el agua purísima de tu boca.
  
Ibn ˁAmmārAbū Bakr Muḥammad ibn ˁAmmār, también conocido como Abenamar
(Árabe nacido en Portugal y fallecido en España durante el dominio moro, 1031-1086).

 
En el jardín hay imágenes tuyas; por su causa
se conmueven mis ojos y mi corazón apasionado.
La rama es tu talle; las flores, la túnica;
la rosa es tu mejilla y las margaritas, tu boca.
 
Abu Ya'far ibn Sa'id al-Maghribi
(Árabe nacido en Granada durante el dominio moro, en el siglo XII).

jueves, 15 de agosto de 2019

Tu boca: LA SEÑORITA ELSA, de Arthur Schnitzler

"Nada de medias, no. Sería inconveniente. Desnuda, completamente desnuda (...) ¿Soy realmente tan hermosa como dice el espejo?"

(Fragmento)

No hay más tiempo que perder, ni hay que ser cobarde de vuelta. ¡Abajo la ropa! ¿Quién será el primero? ¿Serás tú, primo Paul? Tienes suerte de que no esté aquí el cabeza de romano. ¿Vas a posar tu boca esta noche sobre mis hermosos senos? ¡Qué bella soy! Berta tiene una blusa de seda negra. Qué refinamiento. Pero yo seré más refinada aún. ¡Será una vida magnífica! Nada de medias, no. Sería incon- veniente. Desnuda, completamente desnuda. Cissy es la que va a envidiarme. Y otras también. Pero ellas no se atreverían jamás a tanto. Y, por consiguiente, todas ellas quisieran tomarme como ejemplo. Yo, la virgen, me atrevo. ¡Ah!, ¡como voy a reírme de Dorsday! Aquí estoy, señor Dorsday. Pronto, al correo. ¡Cincuenta mil! Esto los vale, ¿no es cierto?

¡Soy hermosa, hermosa! ¡Contémplame, noche! ¡Contémplenme, montañas! ¡Cielo, fíjate en lo bella que soy! Pero si ustedes están ciegos. Los de abajo tienen ojos. ¿Me soltaré el cabello? No. Tendría un aire de loca. Y nadie deberá creer que estoy loca. Sólo deberán creerme impúdica. Y canalla. ¿Dónde está el telegrama? Dios mío, ¿dónde puse el telegrama? Aquí, míralo, muy quietecito al lado del veronal. Te suplico aún... cincuenta mil... de otro modo, todo inútil. La dirección sigue siendo Fiala. Oh, sí, este es el telegrama. Un pedazo de papel, con unas letras encima. Expedido en Viena a las cuatro y media. No, ni sueño, todo esto es verdad. Y, en casa, esperan los cincuenta mil florines. Y el señor de Dorsday espera también. Que espera. Tenemos todo el tiempo por delante. Qué agradable es esto de pasearse así, completamente desnuda, a lo largo del cuarto. ¿Soy realmente tan hermosa como dice el espejo? Oh, pero aproxímese, linda señorita. ¡Quiero apretar sus senos contra los míos! ¡Qué fastidio que la luna nos separe! ¡Qué bien nos entenderíamos!, ¿no es verdad? No tendríamos necesidad de nadie más. Hay telegramas y hoteles y montañas, estaciones y bosques, pero no hay hombres. Es que los soñamos. No hay más que el doctor Fiala, que existe con su dirección. Ella sigue siendo la misma. Oh, no estoy nada loca. Sencillamente un poco emocionada. Y hay por qué, cuando se está llamada a venir por segunda vez al mundo. Porque la otra Elsa murió ya. Sí, seguramente estoy muerta. Y sin veronal.


Arthur Schnitzler (Austria, 1862-1931).

miércoles, 14 de agosto de 2019

Tu boca: MATAR EL TIEMPO, de Miguel de Unamuno

"... lo juro por tu lecho, no lo dirá mi lengua que fue presa de tu boca:"

He sorbido tus lágrimas, princesa,
y en ellas el secreto de tu pecho,
mas no temas, lo juro por tu lecho,
no lo dirá mi lengua que fue presa
 
de tu boca. Soy fiel a mi promesa.
Cuando, mendigo, llegué a tí maltrecho
del cielo amparo hallé bajo tu techo
y me pusiste junto a tí en la mesa.
 
No sólo en ella. Pero bien, señora,
por delgado que sea cada estambre
que traman la costumbre redentora,
 
esta es de nuestra vida la raigambre
y se come, fijando antes la hora,
más por matar el tiempo que no el hambre.
 
 
Miguel de Unamuno (España, 1864-1936). 
 
Matar el tiempo forma parte del Rosario de sonetos líricos con el número CXI (91).

martes, 13 de agosto de 2019

Tu boca: EN UN ABANICO, de Manuel Gutiérrez Nájera

"Colibrí del que se aleja (...) y ve de cerca tu boca y no la puede besar."

I
 
Pobre verso condenado
A mirar tus labios rojos
Y en la lumbre de tus ojos
Quererse siempre abrasar;
Colibrí del que se aleja
El mirto que lo provoca,
Y ve de cerca tu boca,
Y no la puede besar.
 
 
Manuel Gutiérrez Nájera (México, 1859-1895).

domingo, 11 de agosto de 2019

Espejos: MIRANDO EN EL VIEJO ESPEJO, de Olav Hauge

 
 Al frente un espejo.
En el reverso una imagen del Jardín del Edén.
 
Un ilusorio engaño
del viejo maestro del cristal.
 

(Eg ser på ein gamal spegel
 
Framsida spegel.
Baksida eit bilete av Edens hage.
 
Eit underlag påfunn
av den gamle glasmeisteren.)
 
Olav Hauge (Noruega, 1908-1994).

(Traducido al español por Jules Etienne).

lunes, 29 de julio de 2019

Tu boca: HORMIGAS, de Ramón López Velarde

"Antes que deserten mis hormigas, Amada, déjalas caminar camino de tu boca..."

A la cálida vida que transcurre canora
con garbo de mujer sin letras ni antifaces,
a la invicta belleza que salva y que enamora,
responde, en la embriaguez de la encantada hora,
un encono de hormigas en mis venas voraces.

Fustigan el desmán del perenne hormigueo
el pozo del silencio y el enjambre del ruido,
la harina rebanada como doble trofeo
en los fértiles bustos, el Infierno en que creo,
el estertor final y el preludio del nido.

Mas luego mis hormigas me negarán su abrazo
y han de huir de mis pobres y trabajados dedos
cual se olvida en la arena un gélido bagazo;
y tu boca, que es cifra de eróticos denuedos,
tu boca, que es mi rúbrica, mi manjar y mi adorno,
tu boca, en que la lengua vibra asomada al mundo
como réproba llama saliéndose de un horno,
en una turbia fecha de cierzo gemebundo
en que ronde la luna porque robarte quiera,
ha de oler a sudario y a hierba machacada,
a droga y a responso, a pabilo y a cera.

Antes de que deserten mis hormigas, Amada,
déjalas caminar camino de tu boca
a que apuren los viáticos del sanguinario fruto
que desde sarracenos oasis me provoca.

Antes de que tus labios mueran, para mi luto,
dámelos en el crítico umbral del cementerio
como perfume y pan y tósigo y cauterio.
 
 
Ramón López Velarde (México, 1888-1921).

sábado, 27 de julio de 2019

Tu boca: ELIS, de Georg Trakl

"Al caer la tarde, el pescador recogió las pesadas redes."
 
I
 
Es profundo el silencio de esta tarde dorada.
Bajo viejas encinas
Apareces tú, Elis, yaciente de los ojos redondos.
 
Su azul refleja el dormitar de los amantes.
En tu boca
Enmudecieron los rosados suspiros.
 
Al caer la tarde, el pescador recogió las pesadas redes.
Un buen pastor
Lleva su rebaño por el filo del bosque.
Oh qué justos son, Elis, todos tus días.
 
Callado baja
Por áridos muros el silencio del olivo,
Desvanece de un anciano el oscuro cantar.
 
Una barca dorada
Mece, Elis, tu corazón en el solitario firmamento.
 
 
Georg Trakl (Austria, 1887-1914).
 
(Traducido al español por Juan García Ponce en colaboración con Roger von Gunten).

viernes, 26 de julio de 2019

Tu boca: CARINA o la joven loca por su alma, de Fernand Crommelynck

"Tu boca entonces no era sino la celada de tu corazón."
 
(Fragmento de un diálogo entre Federico y Carina)

(Baja la mirada, pero él pone la cabeza de ella contra su hombro y prosigue, con más ternura). Tú tienes veinte años. ¿De qué nostalgias de garras y de terciopelo te sientes atravesada, si te vuelve de entre los años la frescura de tu primer beso? Tu boca entonces no era sino la celada de tu corazón. ¿Te hablaré del inocente amor que está contenido en una frágil forma humana, en un rostro pequeño, en el círculo de un ojo. En toda una región, con sus montañas, sus desfiladeros de sombras y rumores, sus aldeas y villorrios, en un continente y en el universo sin contornos, del inocente amor que quiere ver una mirada tierna, ilimitada como el azul, bañando los cabos, ciñendo las islas, ahogando a las constelaciones? De suerte que felicidades o infelicidades no tienen ya sino un solo o mismo nombre: Arturo, si tú quieres, o España, o Milán... y que, en mi recuerdo, semejantes a estatuas, mis amantes con nombres de ciudades lleven en ofrenda o sobre su mano tendida, en una un campanario fino, la otra un barco ornado. O que entre las ciudades con nombres de mujer, ésta, maquillada, empolvada, eleve su brisa carnal, mientras que aquélla, lánguida bajo la cortina negra y oro, aviente mi corazón de sus pesados párpados.


Fernand Crommelynck (Dramaturgo belga nacido y muerto en Francia, 1886-1970).
 
La ilustración corresponde a la puesta en escena de la obra dirigida por Michaël Delaunoy, con Charlotte Villalonga como Carina y Damien De Dobbeleer.

jueves, 25 de julio de 2019

Tu boca: MUJERES ENAMORADAS, de D. H. Lawrence

"Tu boca es tan dura -dijo él con débil reproche. -Y la tuya es tan suave y agradable -dijo ella..."
 
(Fragmento del capítulo 29: Continental)

El rió más mientras besaba su pelo delicado y perfumado.

- ¿Me amas?

- Sí -repuso él riendo.

Ella levantó de repente la boca para ser besada. Sus labios eran tensos, temblorosos y agotadores; los de él, suaves, profundos y delicados. Él esperó unos pocos momentos en el beso. Luego, una sombra de tristeza penetró en su alma.

- Tu boca es tan dura -dijo él con débil reproche.

- Y la tuya es tan suave y agradable -dijo ella alegremente.

- Pero, ¿por qué pones siempre tiesos los labios? -preguntó él pesaroso.

- No te preocupes -dijo ella rápidamente-. Es mi modo.

Ella sabía que él la amaba; estaba segura de él. Pero no podía abandonar cierto control sobre sí misma, no podía tolerar que él la supiese en cuestión. Se daba a sí misma con placer para que él la amase. Sabía que, a pesar de su júbilo, cuando ella se abandonaba, él estaba también un poco entristecido. Ella podía abandonarse a la actividad de él; pero no podía ser ella misma, no se atrevía a adelantarse desnuda a la desnudez de él. Ella se abandonaba a él o bien se apoderaba de él y reunía su júbilo desde él. Y lo disfrutaba plenamente. Pero nunca estaban del todo juntos, en el mismo momento. Uno de los dos quedaba siempre un poco marginado. Sin embargo, estaba alegre de esperanza, gloriosa y libre, llena de vida y libertad. Y estaba inmóvil, suave y paciente por el momento.

 
 D. H. Lawrence: David Herbert Lawrence (Inglaterra, 1885-1930).

miércoles, 24 de julio de 2019

Tu boca: LA LLUVIA ES TU VESTIDO, de Corrado Govoni


La lluvia es tu vestido.
El fango son tus zapatos.
Tu pañuelo es el viento.
Pero el sol es tu sonrisa y tu boca,
y la noche del heno son tus cabellos.
Pero tu sonrisa y tu cálida piel
son el fuego de la tierra y las estrellas.

(La pioggia è il tuo vestito.
Il fango è le tue scarpe.
La tua pezzuola è il vento.
Ma il sole è il tuo sorriso e la tua bocca
e la notte dei fieni i tuoi capelli.
Ma il tuo sorriso e la tua calda pelle
è il fuoco della terra e delle stelle
.)


 Corrado Govoni (Italia, 1884-1965).
 
(Traducido del italiano por Jules Etienne).

viernes, 19 de julio de 2019

Tu boca: ULISES, de James Joyce

"Blancas tus manos, roja tu boca y tu cuerpo es delicado."

(Fragmento del episodio tercero: Proteo)

Bésala, tíratela en jerga de pícaros, porque ¡Ay, mi linda gachona amorosa! Blancura satánica bajo sus rancios harapos. En Fumbally's Lane aquella noche: los tufos de la curtiduría.
Blancas tus manos, roja tu boca
y tu cuerpo es delicado.
Ven conmigo a la alcoba.
En la noche besoy abrazo.

Morosa delectación llama el Aquino barrigón a esto, frote porcospino. Adán sin mancha cabalgaba sin brama. Llámale déjale: tu cuerpo es delicado. Lengua ni chispa peor que la suya. Palabras frailunas, chirlería de rosarios marianos en sus cordones: picardías, pepitas que se entrechocan en sus bolsillos.
 
Pasan ahora.
 
Ojeada de soslayo a mi sombrero de Hamlet. ¿Si estuviera repentinamente desnudo aquí tal como estoy sentado? No lo estoy. Por las arenas de todo el mundo, seguida por la espada llameante del sol, hacia el oeste, emigrando a tierras del lubrican.
 
 
James Joyce (Irlanda, 1882-1941).

jueves, 11 de julio de 2019

Tu boca: CÓMO DEBES SER BESADO, de Erich Fried

"... tu pie, que hasta mí te trajo y que de mí te alejará."

Cuando te beso,
no es sólo tu boca,
ni tu ombligo,
ni tu regazo lo que yo beso.
 
También beso tus preguntas,
y tus deseos,
yo beso tus reflexiones,
tu incertidumbre,
y tu valentía,
tu amor por mi,
y la libertad que te ofrezco,
tu pie,
que hasta mí te trajo
y que de mí te alejará.
 
Te beso a ti,
como eres y como serás,
mañana y después,
y cuando los días conmigo
queden en el recuerdo.
 
 
Erich Fried (Nacido en Austria y fallecido en Alemania, 1921-1988).

martes, 9 de julio de 2019

Tu boca: ME ATREVERÉ A BESARTE, de Alfonsina Storni

"Acoge mi pedido: oye mi voz sumisa, vuélvete a donde quedo postrada y sin aliento."

Mírame aquí a tu lado tirada dulcemente;
soy un lirio caído al pie de una montaña...
Mírame aquí a tu lado...Esa luz que me baña
me viene de tus ojos como de un sol naciente.

Cómo envidio tus uñas insertas en tus dedos,
y tus dedos insertos de tu mano en la palma,
y tu ser todo inserto en el molde de mi alma!
Cómo envidio tus uñas insertas en tus dedos.

Acoge mi pedido: oye mi voz sumisa,
vuélvete a donde quedo postrada y sin aliento.
Celosa de tus penas, esclava de tu risa,
sobra de tus anhelos y de tu pensamiento.

Te miraré a los ojos cuando la tarde abroche
tu boca bien amada que no he besado nunca...
 

Alfonsina Storni (Argentina nacida en Suiza, 1892-1938).

lunes, 8 de julio de 2019

Tu boca: LA CIENCIA DEL BESO, de Victorien du Saussay

".. como frutos misteriosos que producen inefables venenos, y al primer beso de amor, de labio a labio..."

(Fragmento)
 
Es una aurora, es el principio de la vida real. Entonces, el beso se modela cada vez más, sólo al contacto de las bocas.
 
Las bocas de los enamorados, apenas formadas para el amor, son como rosas recién coloreadas por el sol; como frutos misteriosos que producen inefables venenos, y al primer beso de amor, de labio a labio, se envenenan supremamente con el veneno de las voluptuosidades futuras.
 
- ¡Bésame! ¡Bésame siempre -dicen los ojos de la mujer que siente cruzar un estre- mecimiento de dicha-. ¡Bésame! ¡Másl ¡Otro beso! ¡Besa!...
 
- Tu boca es la copa fresca y ardiente a la vez en que mi boca ha bebido su primera embriaguez -dice el amante mientras estrecha contra su corazón a la adorada-. Saboreo el regalo exquisito de tu boca, y a cambio de mi dicha dejaré entrar mi alma por tus labios. ¿La sientes entrar?

Victorien du Saussay
(Francia, 1868; aunque la fecha de su muerte es indefinida, su última obra publicada apareció en 1913).
 
(Traducido al español por Felipe Trigo).

domingo, 7 de julio de 2019

Tu boca: ROMANCE DE LOS BESOS, de José de Maturana

"... sobre tu boca de mieles, sobre tu fresca garganta.."

(Estrofas finales)
 
-Déjame besar tu boca
meridional y encarnada
como la guinda incitante,
como los claveles grata,
dulce como una sonrisa,
fresca como una mañana
primaveral y armoniosa
bajo una alegre enramada
y, así, el corazón se funda
con esa boca sultana,
para aprisionar dos vidas
en la cárcel de dos almas...
 
-¡Vete, galán, que me queman
tus ojos y tus palabras!-
 
-Quiero besar tus pupilas
y tu frente soberana,
y el encanto de tu boca,
y el jazmín de tu garganta;
quiero posar la amargura
de mis labios en tus gracias;
y en tanto que me consuelas
de la errabunda nostalgia,
pensaré sobre tus ojos,
sobre tu frente pagana,
sobre tu boca de mieles,
sobre tu fresca garganta:
¡que está besando a la Gloria
mi amor, tendido a sus plantas!
 
La dama clavó al galán
sus ojos -dos puñaladas-
y en el rosado misterio
de la tarde visionaria
besos de amor escucharon
las rosas y las estatuas...


José de Maturana (Argentina, 1884-1917).