Vancouver: luz de agosto en la bahía. (Fotografía de Jules Etienne).
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viernes, 27 de octubre de 2023

Eclipse solar: EL DIVINO NARCISO, de Sor Juana Inés de la Cruz

  "¡Las luces del sol apaga en la mitad de su curso!"

Cuadro Quinto
 
(Fragmento de la escena XIII)

Suena terremoto; cae Narciso dentro del vestuario, y salen asustados Eco, la Soberbia y el Amor Propio.

Eco: ¡Qué eclipse!

Soberbia: ¡Qué terremoto!

Amor Propio: ¡Qué asombro!

Eco: ¡Qué horror!

Soberbia: ¡Qué susto!

Eco:
¡Las luces del sol apaga
en la mitad de su curso!

Amor Propio: ¡Cubre de sombras el aire!

Soberbia:
¡Viste a la luna de luto!
rompiendo su ceño duro se despedazan, mostrando
que aún en lo insensible cupo el sentimiento.





Eco:
Y lo más
portentoso que descubro,
es que no causa este eclipse
aquel natural concurso
del sol y la luna, cuando
-los dos luminares juntos
en perpendicular línea-
la interposición del uno
no nos deja ver al otro,
y así el sol parece obscuro,
no porque él lo esté, sino
porque no se ven sus puros
resplandores. Pero ahora,
siguiendo apartados rumbos,
distantes están, y así
ningún astro se interpuso
a ser de su luz cortina,
sino que él, funesto y mustio,
sus resplandores apaga,
como si fueran caducos.

Amor propio:
Y quizá por haber eso
observado, en el tumulto
donde todo el universo
sirve de pequeño vulgo,
algún astrólogo grande
prorrumpe en la voz que escucho
entre la asombrada turba,
pues dice en ecos confusos (...)


Sor Juana Inés de la Cruz (México, 1651-1695).
 
La fotografía corresponde a la puesta en escena de El divino Narciso por parte del grupo Fénix Novohispano,
bajo la dirección de Juan Manuel Martínez.

viernes, 18 de junio de 2021

Venecia: NEPTUNO ALEGÓRICO, de Sor Juana Inés de la Cruz

"... si ya no providencia misteriosa émula de Venecia la hizo hermosa..."

III

(Tercer lienzo)

Allí, Señor, errante peregrina,
Delos, siempre en la playa cristalina
con mundanza ligera,
fue de su misma patria forastera;
pero apenas la toca
el Rector de las Aguas, cuando roca
ya en fijo centro estriba,
de ondas y vientos burladora altiva;
que a bienes conmutado ya sus males,
patria es de los faroles celestiales:
en quien México está representada,
ciudad sobre las ondas fabricada,
que en césped titubante
ciega gentilidad fundó ignorante:
si ya no providencia misteriosa
émula de Venecia la hizo hermosa
porque pudiese en su primera cuna
consagrarse al Señor de la Laguna;
en quien, por más decoro,
nace en plata Diana y Febo en oro,
que a vuestras plantas postren a porfía
cuanto brilla la noche y luce el día.


Sor Juana Inés de la Cruz (México, 1648-1695).

jueves, 14 de marzo de 2019

Tu boca: OVILLEJOS, de Sor Juana Inés de la Cruz

"El diablo me ha metido en ser pintora; dejémosle, Mi Musa, por ahora, a quien sepa el oficio; más esa tentación me quita el juicio."

(Fragmentos)

El pintar de Lisarda la belleza,
En que así se excedió naturaleza,
Con un estilo llano,
Se me viene á la pluma, y á la mano.
Y cierto que es locura
El querer retratar su hermosura,
Sin haber en mi vida dibujado,
Ni saber que es azul ó colorado,
Que es regla, que es pincel, oscuro ó claro,
Aparejo, retoque, ni reparo.
El diablo me ha metido en ser pintora;
Dejémosle, mi Musa, por ahora,
Á quien sepa el oficio;
Más esta tentación me quita el juicio.
(...)

Ellas, en fin, aunque parecen rosa,
Lo cierto es que son carne, y no otra cosa.
¡Válgame Dios! lo que se sigue ahora,
Haciéndome está cocos el Aurora,
Por ver si la comparo con tu boca,
Y el Oriente con perlas me provoca;
Pero no hay que mirarme,
Que ni una sed de Oriente ha de costarme.


Sor Juana Inés de la Cruz: Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana
(México, 1648-1695).