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Vancouver: otoño en English Bay (fotografía de Jules Etienne).

jueves, 2 de octubre de 2014

Otoño: FERRY DE OCTUBRE A GABRIOLA, de Malcolm Lowry



(Fragmento)
1

El Lebrel

Adiós, adiós, adiós, Eight Bells, Wywurck, The Ticket Gate. La casita tenía buen aspecto. Así la amamos para siempre, al despedirnos.

La luz matutina de octubre bañaba el rápido autobús, el Greyhound que navegaba entre las ramas del bosque, cantaba derecho hacia el mar, rugía hacia las montañas, rodeaba precipicios inesperados.

Seguían la línea de la costa. A la izquierda estaba el bosque; a la derecha, el mar, el Estrecho.

Y la luz centelleaba, resplandecía en las ventanillas en que los pasajeros se veían, ora a la derecha, envueltos en azul celeste, entre los tonos escarlatas y oro del reflejo de los arces, ora extrañamente cercados por sus ramas a la izquierda, entre las islas del Estrecho de Georgia.

En ocasiones, cuando el autobús alcanzaba y adelantaba a otro vehículo donde la carretera era estrecha, las ramas de los árboles arañaban las ventanillas de la izquierda, y detrás, o en el espejo retrovisor delantero, que reflejaba el interminable desfile del asfalto en sentido inverso, podía verse por un momento el follaje agitándose a su paso en un turbio vendaval. Una vez más, en la distancia creería ver el cornejo cayendo en picado a través de los árboles en una lluvia de estrellas blancas. Y cuando reducían la velocidad, las hojas caídas del bosque hacían que incluso el pavimento pareciera resplandecer y arder de luz.

Cuesta abajo: y a la diestra, más allá del mar azul, debajo del cielo azul, las montañas de la Columbia Británica continental atravesaban el horizonte y también a este lado derecho, luminoso, mayestático, un volcán nevado de otro país (era el monte Baker de Estados Unidos y el antiguo Ararat de los indios squamish) les acompaña, con una blanca y lejana persistencia y a una velocidad distinta, como un remoto Popocatépetl que hubiera levado anclas.

La ilustración corresponde a una fotografía del Estrecho de Georgia
desde la persepectiva de la Isla Gabriola.

(En esta liga de Editorial Tusquets es posible encontrar información
sobre la edición traducida al español de Ferry de Octubre a Gabriola: