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Vancouver, luz de agosto en English Bay.

viernes, 7 de enero de 2011

Páginas ajenas: TODO LO APRENDÍ DE QUIEN NUNCA FUE AMADO..., de Julio Llamazares


Todo lo aprendí de quien nunca fue amado:
la nieve y el silencio
y el grito de los bosques cuando muere el verano.
O aquella canción celta que Kerstin me cantaba:

¿Quién puede navegar sin velas? ¿Quién puede remar sin remos?
¿Quién puede despedirse de su amor sin llorar?

Pero ahora ya la nieve sustenta mi memoria. Y el silencio se espesa
tras los bosques doloridos y profundos del invierno.

Por eso puedo navegar sin velas. Por eso puedo remar sin remos.

Por eso puedo despedirme de mi amor sin llorar.


Julio Llamazares (España, 1955)

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