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Vancouver: atardecer en English Bay.

domingo, 30 de junio de 2019

Tu boca: UNA HIJA DE HETH, de William Black

"... un carruaje la estaba esperando. Un sirviente le abrió la puerta. Se subió y tomó asiento..."

(Fragmento del capítulo XVII)
 
Encogió los hombros y se río de una manera hueca; parecía que ya no necesitaba más brandy.
 
- Adiós, entonces, por el momento. Esta breve conversación contigo, Harry, ha sido deliciosa, me recordó uno de esos días de los viejos tiempos, pero no te atrevas a ponerme una mano encima otra vez, o, por los cielos, serás hombre muerto al momento. ¡Addio, Addio! Y a ti, bella signorina, con tus ojos negros y tu boca tonta, ¿quando avro il piacere di rivederla? Qué, ¿tampoco hablas italiano? Olvídalo. ¡A rivederla! ¡A rivederla! Espero volver a verlos a los dos.
 
Caminó hacia la puerta del parque, donde un carruaje la estaba esperando. Un sirviente le abrió la puerta. Se subió y tomó asiento, todavía riendo y enviando besos de despedida con sus manos.
 
- Coquette -dijo Lord Earlshope-, esa es mi mujer.
 
 
William Black (Inglaterra, 1841-1898).

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