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Vancouver: atardecer en English Bay.

martes, 2 de julio de 2019

Tu boca: LAS BOSTONIANAS, de Henry James

"¡Abundan los caballeros que estarían felices de cerrar tu boca besándola!"

(Fragmento del capítulo XVII)

Ningún hombre que haya visto le interesa una pizca en su corazón nuestra causa y lo que estamos tratando de lograr. La odian, la desprecian; tratarán de dificultarla siempre que puedan. Oh sí, sé que hay hombres que pretenden que les importa, pero esos no son realmente hombres, ¡y ni siquiera de ellos estoy segura! Cualquier hombre que uno mire, la verdad sea dicha, emprende una guerra a cuchillo en contra nuestra. No pretendo negar que también hay algunos seres del género masculino que estarían dispuestos a respaldarnos un poco; a darnos una palmadita en la espalda y recomendar ciertas concesiones moderadas; para decir que en efecto hay dos o tres pequeños puntos en los que la sociedad no ha sido justa con nosotras. Pero cualquier hombre que pretenda aceptar por su propia voluntad nuestro programa en su totalidad, como tú y yo lo entendemos, antes de que se vea forzado a hacerlo, esa persona lo único que estaría tramando es traicionarnos. ¡Abundan los caballeros que estarían felices de cerrar tu boca besándola! Si algún día te vuelves peligrosa para su egoísmo, para sus disimulados intereses, para su inmoralidad -¡Tal y como rezo todos los días al cielo, mi querida amiga, que tú lo seas!- será un gran triunfo para alguno de ellos si logra persuadirte de que te ama. Entonces verás de lo que es capaz de hacer contigo, ¡y qué tan lejos lo puede llevar su amor! Será un día triste para ti y para mí, y para todas nosotras, si creyeras algo así. Puedes ver ahora que estoy en calma, cuánto he reflexionado al respecto.

(No man that I have ever seen cares a straw in his heart for what we are trying to accomplish. They hate it; they scorn it; they will try to stamp it out whenever they can. Oh yes, I know there are men who pretend to care for it; but they are not really men, and I wouldn't be sure even of them! Any man that one would look at--with him, as a matter of course, it is war upon us to the knife. I don't mean to say there are not some male beings who are willing to patronise us a little; to pat us on the back and recommend a few moderate concessions; to say that there are two or three little points in which society has not been quite just to us. But any man who pretends to accept our programme in toto, as you and I understand it, of his own free will, before he is forced to -such a person simply schemes to betray us. There are gentlemen in plenty who would be glad to stop your mouth by kissing you! If you become dangerous some day to their selfishness, to their vested interests, to their immorality -as I pray heaven every day, my dear friend, that you may! -it will be a grand thing for one of them if he can persuade you that he loves you. Then you will see what he will do with you, and how far his love will take him! It would be a sad day for you and for me and for all of us, if you were to believe something of that kind. You see I am very calm now; I have thought it all out.)
 
Henry James (Estadounidense nacionalizado inglés, 1843-1916).
 
(Traducido del inglés por Jules Etienne).

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