.

.
Vancouver, atardecer en English Bay.

martes, 6 de octubre de 2015

Venecia: AL OTRO LADO DEL RÍO Y ENTRE LOS ÁRBOLES, de Ernest Hemingway

"Construyeron esa iglesia que ve, la de la torre cuadrada."

(Fragmento del capítulo IV)

El coronel y el conductor caminaron hacia el lado de la carretera de Venecia y miraron a través de la laguna, azotada por el viento recio y frío de las montañas, que recortaba la silueta de los edificios de manera que estos se destacaban con claridad geométrica.
 
- Eso que está exactamente enfrente de nosotros, es Torcello -dijo el coronel, señalando-. Ahí es donde vivió la gente al ser expulsada de la tierra firme por los visigodos. Construyeron esa iglesia que ve, la de la torre cuadrada. Hubo un tiempo en que vivieron ahí treinta mil almas, y edificaron esa iglesia para honrar a su Señor y adorarlo. Más tarde, después de construida, se ensanchó la boca del río Sile o bien la modificó una gran inundación y todas estas tierras quedaron inundadas, y comenzaron a engendrar mosquitos que llevaron la malaria a sus habitantes. Morían como moscas, de modo que los más viejos se reunieron en consejo y decidieron que debían trasladarse a un lugar más saludable que pudiera defenderse con embarcaciones, donde los visigodos, los lombardos y otros bandidos no pudieran atacarlos, porque esos granujas no tenían poderío marítimo. Los hombres de Torcello eran todos grandes marinos. Así que llevaron las piedras de todas sus casas en barcas, barcas como ésa que pasa por allí, y construyeron Venecia -el coronel se detuvo. Tras una breve pausa preguntó-: ¿Le estoy aburriendo, Jackson?
 
- No, mi coronel. No tenía la menor idea de quienes fueron los fundadores de Venecia.
 
- Fueron los hombres de Torcello. Gente recia y con buen gusto para los edificios. Procedían de un pequeño lugar en la costa llamado Caorle. Cuando los visigodos los sojuzgaron se vinieron hacia acá con toda la gente de los pueblos y los campos. Fue también un muchacho de Torcello, soldado en Alejandría, quien encontró el cuerpo de San Marcos, y lo trajo oculto bajo una carga de cerdo fresco, para que los guardas aduaneros infieles no lo descubrieran. Ese muchacho trajo a Venecia los restos de San Marcos, que es su santo patrón y lo tienen enterrado en una catedral que lleva su nombre. Por aquel entonces, viajaban para comerciar hasta sitios tan distantes, que su arquitectura resultó un poco bizantina para mi gusto. Jamás construyeron nada mejor que los edificios del comienzo, allí en Torcello. Eso de ahí, es Torcello.
 
 
Ernest Hemingway (Estados Unidos, 1899-1961) Obtuvo el premio Nobel en 1954.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario