.

.
Vancouver, luz de agosto en English Bay.

miércoles, 3 de junio de 2015

Rusalka: LA RUSALKA, de Mikhail Lermontov


"Y luego en la hora del mediodía habremos besado más de una vez su frente y sus labios..."

Una rusalka nadó a lo largo del tenue azul del río
Iluminado por el plenilunio
Intentó salpicar a la luna
Con la espuma plateada de las olas.
Agitado a su alrededor, el río sacudió
Las nubes que en él se reflejaban.
Y la rusalka cantaba –y el sonido de sus palabras
Volaba sobre la escarpada ribera.
Entonces la rusalka cantó: “Allá en el fondo donde vivo
Juega el brillo de los días,
Allí bandas doradas de peces vagan
Y hay ciudades cristalinas,
En una almohada de arena brillante
Bajo la sombra espesa de las gruesas cañas
Un guerrero duerme, preso de la olas celosas,
Un guerrero de tierra extraña duerme
En la oscuridad de las noches en que amamos
Para peinar los anillos de sus rizos de seda
Y luego en la hora del mediodía
Habremos besado más de una vez su frente y sus labios
Pero ante nuestros besos apasionados, no sé por qué,
Permanece mudo y frío.
Duerme –y reposando su cabeza en mi pecho,
No respira ni susurra en su sueño!...”
Así cantaba la rusalka sobre el azul profundo del río
Plena de deseo incomprendido y vivo;
Y, corriendo ruidoso, el río se sacude
Las nubes que se reflejan sobre él.


Mikhail Lermontov (Rusia, 1814-1841)

(Traducido al español por Sergio Paratov)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario