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Vancouver, atardecer en English Bay.

domingo, 8 de febrero de 2015

Tu boca: ¡OH MI ADORADA NIÑA!, de Rubén Darío

 
¡Oh mi adorada niña!
Te diré la verdad:
Tus ojos me parecen
brasas en un cristal;
tus rizos, negro luto,
y tu boca sin par,
la ensangrentada huella
del filo de un puñal.


Rubén Darío (Nicaragua, 1867-1916)

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