.

.
Vancouver, otoño en English Bay (fotografía de Jules Etienne).

miércoles, 2 de julio de 2014

Espejos (62): EL ESPEJO EN EL ESPEJO, de Michael Ende

"Permanece un largo rato sentado delante del espejo contemplando su cara blanca como la harina..."

(Fragmento)

El payaso se aparta y se dirige a la roulotte arrastrando los pies por los charcos. De pronto está muy cansado. Permanece un largo rato sentado delante del espejo contemplando su cara blanca como la harina con la lágrima debajo del ojo izquierdo. Entonces empieza a desmaquillarse. Debajo aparece otra cara. Es mucho más irreal, una cara de nadie, una cara cualquiera, le resulta completamente extraña, siempre le resultó extraña esa cara. Durante un instante trata de parecer inteligente o al menos serio, pero sus rasgos vuelven a caer en seguida en un estado de reposo, en el estado de perplejidad habitual. Es el rostro de un lactante viejo.
 

Ya es bastante asombroso que yo exista. Pero aún es más asombroso que pudiese hacerme tan viejo. Me esforcé, damas y caballeros, hice lo posible. Me dije: si todos los demás soportan este mundo, cuando seguro que tampoco les resulta más fácil que a mí... Yo he esperado toda mi vida y me he hecho viejo con la esperanza de despertar, y mirad dónde estoy. Les envidio a todos por su despreocupación. Yo estoy preocupado.

 
 Michael Ende (Alemania, 1929-1995)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario